Así lo relató Gastón Alcucero, Delegado Adjunto del Sindicato de Trabajadores Judiciales de Chubut (SITRAJUCH), cuando recordó que el gremio lleva prácticamente cinco meses de protestas discontinuadas, sin respuesta alguna por parte de las autoridades
Terminaron las vacaciones y con ella se licuó la aparente calma que había en la ciudad de Puerto Madryn, y también en algunos sectores de la provincia. En este caso, los judiciales ayer hicieron un paro a partir de las 10 de la mañana y hoy realizarán las correspondientes medidas de fuerza de manera total. Los reclamos son los mismos que un comienzo, es decir, desde abril: por un lado rechazan el acuerdo entre la Asociación de Magistrados de Chubut con el Gobierno, el cual estableció un aumento del 40% a magistrados y funcionarios. Así, vuelven a hacer mella en el incumplimiento de la Ley de Porcentualidad Fiscal.
Cabe destacar que aún el aumento no se estableció, aunque apenas se notifique, los trabajadores realizarían las correspondientes medidas de amparo judicial. El mismo debió ser abonado el viernes pasado, en un 10%.
De esta forma, los empleados judiciales siguen a la espera de un diálogo genuino que garantice el acercamiento de las partes. Sin embargo, las dilaciones van crispando el nerviosismo de quiénes se ven afectados por los acuerdos que no tienen implicancia en 791 empleados.
“Seguimos reclamando que se aplique la Ley de Porcentualidad”, estableció Alcucero quien informó que hoy el paro será total y las medidas de fuerza venideras no tardarán en formalizarse “si se continúa con esta soberbia de parte del Superior Tribunal de Justicia”.
Entre tanto, el SITRAJUCH organizó en diversas localidades marchas de repudio, la cual está estipulada para las 10 de la mañana en Puerto Madryn, alrededor de los edificios tribunalicios.
Para colmo y paradójicamente la responsabilidad de dar explicaciones y tratar la problemática se traslada sin tapujos entre el Gobierno, el Superior Tribunal de Justicia y la Asociación de Magistrados. Por ejemplo, el lunes 16 de julio, hubo una reunión entre las partes, aunque no asistió ningún representante de la Asociación de Magistrados.
Así, el conflicto se torna en una elipsis prácticamente imposible de detener, porque de un órgano hacia el otro, se trasladan responsabilidades sin intenciones de un acuerdo a corto plazo.
Descuento de salarios
Para colmo los empleados judiciales recibieron un duro golpe a la economía familiar al momento de cobrar los sueldos, puesto que se les descontaron los días de paro. Para entender de mejor manera cómo repercute, los empleados judiciales, en promedio, cobran 200 pesos por día, cifra que es retenida cuando van a huelga. De esta manera, suponiendo que en un mes se hayan realizado cinco días de paro, la cifra bien podría ascender a los mil pesos “de multa”.
Así, entre los descuentos y las dilaciones que encuentran al tratar su reclamo, los ánimos no son los mejores. Por eso mismo, algunos trabajadores ya plantean la necesidad de realizar un paro total por tiempo indeterminado.
Alcucero reconoció esta inquietud, aunque llamó a prevalecer la calma: “Es cierto que nosotros tenemos derecho a huelga y a mostrarnos en disconformidad pero debemos tratar de conducir de la mejor manera las medidas para evitar tropiezos”.
Por lo pronto, el único avance que se habría conseguido es que aparentemente algunos funcionarios ya comenzaron a delinear cuánto dinero demandaría pagar el aumento a los empleados judiciales.
Sin embargo el Delegado Adjunto recalcó que, en comparación son muchos menos los que se ven beneficiados con el aumento, de los cuales, éstos se reparten la mayor cantidad de lo presupuestado: “Son 650, entre magistrados y funcionarios, quienes se reparten la mayor cantidad de la torta”.
En consecuencia, de no revertirse esta situación, la posibilidad de luchar el año que viene por mayores sueldos, relativo al incremento inflacionario, serán escasas.
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