De todas maneras, decidieron no cesar sus actividades. Cuando el reclamo llegó a la Suprema Corte, los trabajadores sostienen que la respuesta fue: “Bueno, en estos días ya viene el calorcito”
El dirigente señaló que hace quince días, después de que los trabajadores del Juzgado Civil 11 realizaran una denuncia a Camuzzi Gas Pampeana por “el mal olor” en el lugar, la empresa cortó el suministro de gas y por lo tanto el edificio quedo sin calefacción.
Sin embargo, denunció Spinelli, desde hace tres años se viene denunciando que la caldera tiene una mala combustión, lo que queda demostrado en manchas negras en paredes y el techo. “Si bien el inspector de Camuzzi, no encontró ninguna pérdida de gas, detectó la suficiente acumulación de monóxido como para descomponer a cualquier persona, como venía ocurriendo”. A su vez, el inspector constató que los conductos de ventilación de la caldera estaban obstruidos y fuera de reglamento, dado que son de mampostería.
Por las bajas temperaturas, el personal y funcionarios apelaron a la calefacción de radiadores y caloventores eléctricos. El resultado fue el esperado: “Se produjo el colapso del sistema eléctrico, y por ende del sistema informático. Ahora los empleados de los cuatro juzgados -el 10, 11, 12 y 13- sólo trabajan de a ratos y cuando hay luz, muchas veces a oscuras”.
Dada la crítica situación laboral, desde el gremio se convocó a asambleas en el lugar para conocer la opinión de los casi 60 trabajadores judiciales que prestan servicio en ese lugar. “Día a día, a través de las asambleas que se realizan para mantenerse informados, deciden no parar”, indicó Spinelli.
“De las permanentes reuniones en las que ha participado esta Asociación con los responsables de las dependencias y el presidente de la Cámara Civil que detenta la Superintendencia de este edificio, se ha puesto de manifiesto la voluntad de no desatender ninguna tarea, a pesar de la emergencia”, detalló el dirigente. Para ello se redactó una nota, con la firma de todas las partes, comprometiéndose a desarrollar turnos rotativos en la que se pueda trabajar calefaccionados y sin riesgo de corte de luz.
En este sentido, el titular de la AJB local indicó que el último lunes en asamblea los trabajadores pidieron al secretario general de la Provincia, Hugo Blasco, que le plantee a la presidenta de la Suprema Corte la caótica situación, que atraviesan en el edificio judicial.
La respuesta, dijo Spinelli, sorprendió. “Bueno, en estos días ya viene el calorcito”, habría sido la contstación de la autoridad judicial. La contestación fue dura por parte de los trabajadores. “Gracias señora presidenta, desde su calefaccionado despacho y con 30.000 pesos de sueldo, poco le puede importar lo que nos sucede a quienes día a día hacemos el esfuerzo para sostener este desgastado Poder Judicial”, replicaron.
En paralelo, el Senado bonaerense aprobó un plan de infraestructura para los edificios de los dieciocho Departamentos Judiciales en base al proyecto que fue elaborado por la Suprema Corte y la Procuración General, en coordinación con el Ministerio de Justicia provincial. El objetivo es solucionar la relegada situación inmobiliaria en todas las dependencias de la Provincia.
Entre las obras figura la construcción de la Ciudad Judicial de Mar del Plata, que costará más de 267 millones de pesos, a través de un financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo, para un edificio de 77.500 metros cuadrados.
Frente a estas novedades, Spinelli sostuvo: “Recién se espera, con mucha suerte, que se comience algo de la construcción el año que viene. Pero de promesas ya nos acostumbramos y no vemos soluciones al padecimiento de hoy”.
Por último, el dirigente gremial solicitó a las autoridades “que se sinceren”, en relación a la realidad edilicia de los tribunales marplatenses. “Un verdadero servicio de Justicia no son sólo las resoluciones de los jueces sino todo el trabajo que realizan los judiciales en condiciones infrahumanas en las dependencias de los tribunales de Mar del Plata”, aseveró.

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