Durante el actual periodo de labor parlamentaria, que concluye tanto en la Legislatura correntina como en el Congreso argentino el 30 de noviembre, los proyectos de reforma previsional fueron ampliamente debatidos pero no lograron, por distintas razones, su vigencia.
La novela del proyecto de aplicación del 82% móvil para las jubilaciones provinciales contó con más capítulos que la de la iniciativa para los pasivos nacionales. Es más, tuvo más de dos años de análisis, polémica y debate.
En Corrientes, el proyecto de reforma de la Ley Previsional para los jubilados provinciales (unos 20 mil) fue presentado en el Senado en octubre de 2008 y preveía la aplicación del 82% sobre los mejores 120 aportes. Ese mismo mes, pero un año después, la Cámara alta aprobó el expediente por el voto unánime de los legisladores presentes en la sesión en la que se trató. Al encuentro parlamentario sólo faltaron Ricardo Colombi, hoy gobernador, y Rosa Pasetto.
Un par de semanas más tarde, ya en noviembre de 2009, los diputados resolvieron no tratar el proyecto y girarlo a la comisión de Asuntos Constitucionales. La decisión desató la bronca de los jubilados presentes en la sesión, quienes tenían la promesa de los legisladores de la Cámara baja de que aprobarían la iniciativa. Sin embargo, una “sugerencia” de Ricardo Colombi, quien por entonces había ganado las elecciones pero todavía no había asumido la Gobernación correntina, modificó el sentido de la votación.
Durante 2010, el proyecto de reforma previsional figuró cinco veces entre los temas a tratar en distintas sesiones de Diputados. Sin embargo, la mayoría compuesta por los radicales oficialistas y sus aliados parlamentarios (bloque liberal, nuevista, autonomista y Proyecto Corrientes) fue un escollo insalvable para los legisladores de la oposición (justicialistas y los radicales Armando Aquino Britos y Silvia Recalde), quienes pugnaron por su evaluación en el recinto y posterior aprobación.
En medio de la discusión parlamentaria, el 16 de junio Colombi afirmó que si la Cámara de Diputados le daba la media sanción faltante al proyecto de mejora jubilatoria, él vetaría la ley.
Durante la sesión de ese mismo día, el jefe del bloque de los radicales oficialistas, Héctor López, dio su palabra en tres oportunidades de que darían número para que el expediente se trate en dos sesiones posteriores.
Cuando llegó el encuentro parlamentario del 30 de junio, López se olvidó de la promesa efectuada y el bloque oficialista y sus aliados parlamentario volvieron a negar el tratamiento del proyecto.
Llamó la atención la postura asumida por los liberales durante el análisis del proyecto. La voz cantante la llevó Ramón Simón, quien fue 8 años interventor del Instituto de Previsión Social, y fue uno de los impulsores de la iniciativa.
En todo momento los liberales se mostraron como un bloque homogéneo, tanto a la hora de hacer declaraciones como cuando tenían que votar para desacreditar sus propias palabras.
Es que ante los medios de prensa y en las bancas al momento de sesionar, los liberales respaldaron la postura de Simón y declararon estar de acuerdo con la mejora previsional. Sin embargo, Jorge Quintana nunca firmó el despacho favorable de la comisión de Asuntos Constitucionales, lo que impidió el tratamiento del proyecto, y el bloque en conjunto votó, una y otra vez, para que el expediente no se debata en el recinto legislativo.
La última vez que el proyecto podía haber sido debatido en la Cámara baja fue el 7 de octubre. La historia se repitió y esta vez oficialismo y sus aliados lo devolvieron a comisión y se opusieron a ponerle fecha de “preferencia” para su tratamiento.
En la Nación
Curiosamente, los justicialistas que en Corrientes pregonaron por la aplicación del 82% móvil para las jubilaciones provinciales se opusieron en el Congreso para establecer ese porcentaje como piso para los beneficios del sector pasivo nacional.
Los radicales también tuvieron su cuota de contrasentido. Los diputados del sector oficialista del partido de la pluma y el martillo en Corrientes trabaron toda posibilidad de que se trate el expediente de mejora previsional en la provincia, pero fueron fieles defensores del proyecto a nivel nacional.
Es decir, los discursos variaron de acuerdo al sector del mostrador en el que estuvieron parados los referentes de las dos principales fuerzas políticas en Argentina.
En el Congreso de la Nación todo fue más rápido. El proyecto de reforma previsional para los jubilados nacionales (unos 5 millones en Argentina) fue presentado en Diputados el 19 de agosto de 2010. Un mes y medio después, el 6 de octubre, la Cámara de Diputados le dio media sanción.
Con la polémica en su máxima expresión la votación en el Senado, de la sesión que empezó el 13 de octubre pero terminó el 14, terminó igualada y debió desempatar Cobos. Otra vez lo hizo en contra de las pretensiones del Ejecutivo nacional y el proyecto se convirtió en ley. Pero por menos de 24 horas. A través del Decreto 1482/10 la presidente Cristina Fernández de Kirchner vetó la novel legislación.


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