La jubilación de privilegio para los legisladores ya es historia

El mismo martes, tras ser enviada la ley a la mañana a Casa de Gobierno, por la tarde ingresó el veto a Diputados, quedando así sin efecto.

El camino que recorre un proyecto desde que se debate en el recinto, hasta que es sancionado por ambas cámaras, se convierte en ley y es promulgado por el Poder Ejecutivo, a veces suele tardar meses, incluso años. Un tiempo más largo transcurre si el Ejecutivo decide vetar la ley y la envía nuevamente a la Legislatura.

En cambio, con la regulación fallida del 82 % móvil para la jubilación de los legisladores, la realidad fue otra.

El martes a las 9.00 salió de la Legislatura hacia la Casa de Gobierno la Ley 8163, con el expreso pedido del vicegobernador, Cristián Racconto, la presidenta provisional del Senado, Miriam Gallardo y el presidente de la Cámara Baja, Jorge Tanús, de ser vetada.

El mismo martes, pasadas las 14.00, ingresó el veto a Diputados, por ser la Cámara de origen de la ley. Quedó entonces, sin efecto.

Así lo explicó el senador oficialista Miguel Serralta, quien explicó que no hubo demoras, porque todo el debate sucedió el lunes, en la labor parlamentaria "maratónica" que realizaron en conjunto diputados y senadores, y que se extendió desde el mediodía hasta después de las 23. Cuentan que en esta reunión hubo de todo: reproches, peleas, enojos, mea culpa y hasta lágrimas de alguna senadora a quien sus compañeros trataron muy mal.

La discusión giró en torno a dos alternativas, archivarla sin enviarla al Ejecutivo, o pedir el veto.

En tanto, las repercusiones por la ley fallida, continúan. El candidato a concejal por la Capital, Luis Leiva, realizó un acto de repudio a lo que sucedió en la Legislatura. Dijo que no alcanzaba con los pedidos de disculpa de los legisladores, ya que la sanción se intentó hacer a espaldas de la ciudadanía. "Lo peor es que los partidos políticos no han expresado su repudio", soltó el candidato.

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