En 20 años, San Juan perdió 42% de viñedos

A la desaparición de cientos de viñedos se le tiene que sumar un incremento de la superficie del 2,82%. Esto habla de viñedos más grandes y menos productores.
La disminución de viñedos marca las condiciones y los cambios que se han dado en esta cadena productiva. A esto se le tiene que sumar un leve incremento en la superficie cultivada. Cuando la comparación se hace a 30 años, se observa que el esplendor de la industria madre y su florecimiento económico fue en ese entonces en cuanto a superficie y viñedos. En San Juan, si se hace una comparación a 20 años ha perdido más del 42% de sus viñedos. Este dato si se compara con Mendoza es complicado para la producción local, pues a pesar de que la vecina provincia también tuvo una disminución del 22,96%, es casi la mitad de lo que San Juan perdió en el mismo periodo contemplado.

En este tiempo ya comienzan a sentirse los efectos de la diversificación productiva que había comenzado a mediados de la década del 80. Los cambios se notan con fuerza y el sólo ver lo ocurrido en los últimos 10 años también evidencia la tendencia de lo que ocurrirá. San Juan desde el 2000 a la fecha perdió el 12% de sus viñedos mientras que Mendoza incrementó sus viñedos en el 2,12%. No ocurre lo mismo con la superficie implantada ya que en ambas provincias hubo un aumento en el caso de San Juan fue del 4,11%, mientras que en Mendoza, el aumento en la implantación de viñedos fue del 8,51%, un poco más del doble de lo que creció nuestra provincia.

Ante este panorama las instituciones de productores vienen haciendo reclamos importantes, pues sostienen que de a poco van desapareciendo los pequeños productores. De hecho, las tendencias de producción indican que hoy una unidad económica productiva en vitinicultura ronda las 20 hectáreas, por lo que el que quedó en menos de esa superficie tiene graves problemas de subsistencia. En ese sentido, San Juan es uno de los grandes perjudicados pues el nivel de parcelamiento en la provincia es muy alto y ronda entre 5 y 15 hectáreas, lo que ha dejado la superficie cultivable en algunos problemas.

Cuando se analiza el contexto nacional se observa una caída en todo el país en el número de viñedos del 1,61%. Es que se le tiene que sumar el comportamiento de plantación en otras provincias que otrora no eran vitivinícolas y en estos tiempos están incursionando en el tema. Vale mencionar que provincias como Río Negro, Neuquén, La Rioja o Salta tienen sus valles vitivinícolas y han puesto en los mercados productos de muy buena calidad.

Comentá la nota