El crecimiento económico posibilita el aumento del empleo y las mejoras en la productividad, fortalecen el crecimiento. Para lograr este círculo virtuoso es fundamental la inversión en cantidad y calidad adecuadas.
El Producto Bruto Geográfico (PBG) creció en nuestra provincia durante 2012 un 5,25 por ciento con relación al año anterior, más del doble del crecimiento que tuvo el PBI del país que fue entre el 1,5 y el 2 por ciento y el aumento interanual del PBG de Mendoza que fue del 2,2 por ciento.
Sectores oficiales como privados se mostraron conformes con los números presentados la semana pasada por el gobierno de San Juan.
Cabe señalar que el PBG provincial venía de registrar aumentos superiores al 16 por ciento en 2010 y 2011, muy por encima de 9,1 y 8,8 del PBI respectivamente pero a pesar de la desaceleración, sigue en la misma línea de incremento año tras año, sin desconocer los inconvenientes experimentados durante 2012, como el contexto inflacionario, determinadas medidas económicas del gobierno nacional y los efectos de la crisis internacional.
Este aumento constante ratifica la conveniencia y oportunidad de las políticas económicas que viene implementando el gobierno provincial, donde el desarrollo de la minería, en armonía con otras actividades como el turismo y la agroindustria principalmente, juega un papel preponderante.
De hecho, una sola de las empresas mineras que operan en San Juan tiene previsto invertir durante este año 9.300 millones de pesos, de los cuales destinará 8.700 millones para la construcción de su proyecto binacional Pascua-Lama del lado sanjuanino – allí trabajan hoy 15 mil empleados, 75% de San Juan – y otros 600 millones en la explotación del complejo minero Veladero. La inversión total de esta sola compañía representa una inversión diaria superior a los 25 millones de pesos, durante todo el año, inclusive sábados, Domingos y feriados.
Al presentar los indicadores de la economía sanjuanina, las autoridades apuntaron a los efectos de la crisis internacional como uno de los factores que influyeron en forma negativa especialmente sobre las exportaciones que solo crecieron un 2,75 por ciento.
Pero países como Chile, Uruguay, Perú y Brasil tuvieron mejores tasas de crecimiento que Argentina en igual contexto, haciendo necesario observar situaciones tales como la tasa de inflación, el atraso del tipo de cambio y cierta desconfianza empresaria por medidas del Estado sobre algunas empresas en particular y el mercado.
A diferencia de San Juan, Mendoza parece demostrar los efectos de una notable pérdida de competitividad internacional sobre los sectores exportadores y en consecuencia sobre la creación de empleo privado que en el último año fue prácticamente nula.
El crecimiento de Mendoza durante el año pasado fue del 2,2 por ciento según datos de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Cuyo, menos de la mitad que el crecimiento del 2011.
El Gobierno de Mendoza apuntó a la crisis internacional y a la desaceleración de la economía nacional, como las principales causas del menor crecimiento de la economía registrado desde 2003.
En un análisis más pormenorizado, se puede observar que a diferencia de lo que sucede en San Juan donde el sector Minas y Canteras fue el de mayor crecimiento, con un 11 por ciento en relación a 2011; en Mendoza esta misma rama fue la que más cayó, con una merma del 3,9 por ciento. También sufrieron los mendocinos una caída en el sector agropecuario del 3,4 por ciento, y en la construcción del 2,7 por ciento.
En cambio, en San Juan el sector agropecuario registró un incremento del 2 por ciento y la construcción un aumento del 7 por ciento. Diferencias que no son maquillaje de ningún tipo.
Los números hablan por sí solos. Sobre un mismo escenario nacional y bajo el mismo contexto internacional, las diferentes políticas económicas aplicadas en cada uno de estos estados arrojaron resultados totalmente encontrados.
Es evidente. No es una cuestión de marketing como dijera hace más de un año el vicegobernador de Mendoza Carlos Ciurca quien tratando de descalificar el modelo productivo y económico de San Juan decía que había provincias que “hicieron mucho humo”.
Estudios privados también confirman el crecimiento económico sostenido de San Juan, liderando junto con Salta, el lote de unos 13 estados provinciales - Mendoza ocupa el lugar 11- que crecieron el año pasado. El Indicador Sintético de Actividad de las Provincias (ISAP) elaborado por Federico Muñoz y Asociados en base al tercer trimestre de 2012 incluye asimismo provincias con índice negativo como son Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe, las principales productoras de soja.
El crecimiento económico de San Juan está demostrado en cifras tan comprobables como los resultados de Mendoza que sigue exhibiendo el turismo y el malbec como sus más preciosas riquezas cuando la realidad demuestra que las regalías generadas por la descendente producción petrolera, siguen siendo la principal fuente de recursos de las arcas estatales.

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