Los ojos brillosos. Mezcla de tristeza y felicidad, vaya uno a saber. A su lado, mucha gente que lo felicitaba y Juan Bautista De Benedictis –en sus entrañas- sabiendo que lo que se propuso lo hizo y si no tuvo el arma necesaria para pelear por la punta (penó con los treinta kilos de lastre) supo que luchó hasta el final y cayó como lo hacen los grandes: de pie.
También se vieron lágrimas y mucha emoción en las últimasveinticinco vueltas de esta temporada; mientras que el “Roberto Mouras” tenía en acción a quienes mayoritariamente han triunfado en el escenario platense.
Al frente, Mauro Giallombardo (seis veces en el TC Mouras y dos, en el TC Pista) pero con una cuota pendiente: ganar en Turismo Carretera, en esta temporada y eso le valía coronarse campeón y lo logró con notable superioridad.
“Se que tuve la posibilidad de pelear por el título. También que estoy entre los más ganadores del año, pero bueno… no se dio y estoy tan contento porque Mauro (Giallombardo) es como un hermano y también se merecía el campeonato”, dijo Juan Bautista.
“En la serie, comentó, el objetivo se había cumplido. Achicar distancia con Matías (Rossi) y el despiste de él me abrió el panorama al término de ese parcial. Dependíamos de nosotros mismos y supimos que el lastre nos arruinaba el planteo de ir más arriba en el clasificador”.
“Pasó un año con decisiones adoptadas con mi padre y el cambio de equipo tiene este premio al final de temporada. Ahora, para 2013, prometo volver a pelear por el número uno”, analizó.
Por lógica, el ruidoso festejo en esta declaración selló un gran día para Juan Bautista.
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