Sufrió quemaduras en el 60 por ciento de su cuerpo y permanece internado. Había ido a visitar a su novia, que también resultó herida. Un episodio insólito.
Tal como lo hacía frecuentemente, el jugador del Club Universitario de Rosario, había viajado a la capital mediterránea donde vive su novia, que está embarazada de seis meses y medio.
En esa oportunidad, acompañó a la chica, entrenadora de hockey del Club El Tala de Córdoba, en la realización de una práctica con la séptima división. Al terminar el entrenamiento, ambos decidieron llevar a dos jugadoras, de 12 años, hasta sus domicilios. Cuando llegaron a la casa de una de ellas, advirtieron que había un fuerte olor a gas. El chico rápidamente apartó a su novia y a las dos nenas y se adelantó para abrir la puerta de la vivienda. Al hacerlo, prendió la luz y, en ese instante, se produjo un fortísimo estallido que arrojó a al piso a las cuatro personas. Pero el que más sufrió fue el joven rugbier.
Los bomberos tuvieron que remover escombros para sacarlo de allí y luego, en medio de mucha tensión, fue trasladado al Instituto del Quemado de Córdoba.
En ese centro asistencial permaneció internado hasta el sábado pasado cuando el deportista fue conducido a Rosario. El chico sufrió quemaduras graves y hoy los médicos están siguiendo con atención el desarrollo del cuadro. Si bien manifestaron que el estado es "crítico", admitieron que en ese centro médico ya tuvieron casos similares y lograron sacarlos adelante.
En tanto, la entrenadora de hockey también sufrió quemaduras en el 30 por ciento del cuerpo, además de una fractura, pero, según confirmó su hermano ayer a La Capital ya estaba en su casa y en buen estado, igual que el bebé en gestación.
Asimismo, las nenas también sufrieron lesiones. Una tiene una fractura en una pierna y la otra quemaduras en ambos miembros inferiores, pero ambas fueron dadas de alta.
Pocos después de sucedida la explosión, un bombero declaró al diario La Voz del Interior que "el estallido sobrevino por la pérdida de la tubería de gas". La casa era nueva, de material y estaba alimentada por un Zeppelin ubicado en la parte externa. "Se están aguardando los resultados de las pericias, porque se cayó y se rompió todo", indicó el bombero.
Según informó el diario cordobés, una rosca mal cerrada en el interior de la casa pudo haber sido el origen de la pérdida de gas. Aunque, se insistió que para poder dar una conclusión certera se aguardan los peritajes completos a las roscas, los flexibles y el regulador, entre otros elementos.
Recién entonces, la fiscalía interviniente podrá tener un panorama más completo sobre la causa de la destrucción, que redujo una casa a prácticamente la nada y dejó a cuatro personas internadas.
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