Una joven raptó a una menor y durante 4 días la obligó a prostituirse a $100 por cada cliente

Una joven raptó a una menor y durante 4 días la obligó a prostituirse a $100 por cada cliente
La Justicia comprobó los abusos en Cámara Gesell y detuvo a la acusada. Desgarrador relato de la víctima ante las autoridades judiciales.
-”¡Páguenme $ 100. Después prueben la mercadería!’. Tan increíble como aberrante fue la odisea que vivió una adolescente de 14 años, a quien una mujer encerró en su casa y convirtió en esclava sexual -de numerosos hombres- durante 4 días que se asemejaron a una eternidad.

Por el hecho, que ocurrió en el departamento Belgrano, la jueza de Añatuya (General Taboada), Gladys Liliana Lami, mantiene detenida a una joven de 27 años, acusada del delito “promoción y facilitación de la prostitución”.

La imputación

Se encuentra alojada en la Comisaría del Menor y la Mujer, organismo que lleva adelante la investigación y acaba de establecer que la sospechosa tendría antecedentes de otros secuestros y abusos sexuales en contra de niñas.

De acuerdo con una alta fuente judicial, la jovencita vivía con su padre, quien se había separado de su madre años atrás.

Una tarde, la menor salió a caminar en la ciudad. De pronto, le habría dado alcance una joven a la que conocía apenas de vista, confirmó brevemente la jueza Lami, quien evitó profundizar dado a la gravedad del caso investigado.

“Vamos a dar una vuelta en moto”, habría sido la gentil invitación de la mujer. Convencida que se trataba de un simple paseo, la adolescente habría ascendido a la moto y partieron por las calles de Bandera.

Engaño

“Tengo que retirar una campera”, habría sugerido imprevistamente la mujer y enfiló hacia su casa, confió uno de los investigadores.

Ya en la vivienda, la menor se habría bajado de la unidad e ingresado a la casa en busca de la campera de la motociclista.

Con inocultable sorpresa, en segundos la adolescente se encontró encerrada -con llave- en una de las habitaciones, mientras la mujer se alejaba del inmueble, según la investigación.

Después de algunos minutos, ésta habría retornado junto a cuatro hombres. “Aquí está. Páguenme $ 100 cada uno. Linda pendeja, ¿verdad?”, habría exclamado la mujer, dejando desconcertada a la menor.

Según los investigadores, no sensibilizó a la captora que la víctima llorase y pidiese que no la tocaran. Tampoco que buscara protección debajo de la cama, en una habitación pequeña y sin ventana.

Infierno

Mientras afuera se escuchaban ruidos de automóviles, la menor habría alcanzado a contabilizar que permaneció cautiva cuatro días: en ese período, varios hombres habrían desfilado por la casa, forzándola a tener sexo.

Apenas un plato de guiso, jugo o gaseosa, recibía en algún momento del día, habría establecido la Justicia.

Tanto se prolongó la ausencia de la menor que sus padres empezaron a preocuparse y trasladaron su angustia a la policía.

Se supo que la madre en un principio pensó que su hija se había ausentado por problemas propios de la adolescencia.

Cuatro días después, la niña arribó llorando, desesperada. A duras penas había logrado abrir la puerta y escaparse.

“Mami, la... me tuvo encerrada en su casa. Y varios hombres abusaron de mí”, habría relatado angustiada la menor. Su madre de inmediato interpuso la denuncia policial.

Allanamientos

Con premura, la policía informó del suceso a la jueza y ésta ordenó allanamientos.

Tras los procedimientos, los investigadores se llevaron detenida a la motociclista, a quien secuestraron algunos elementos vitales para la causa.

En forma simultánea, la menor fue sometida a un revisión médica, lo cual habría confirmado la reciente actividad sexual.

Asimismo, los médicos previnieron cualquier eventual enfermedad en la paciente, ya que ésta dijo que fue violada por varios sujetos, al extremo de no recordar si utilizaban preservativos.

Un oficial confió que no sería la primera caída de la joven, a quien atribuyen otras maniobras similares en que también otras menores terminaron denunciando idénticos ataques.

La magistrada ordenó estudios socio ambientales, a fin de tener una dimensión exacta de la vida que llevaba la detenida.

Intrigaría en especial a Lami saber cómo obtenía ingresos la acusada, ya que no se le conoce trabajo fijo.

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