El ministro de Bienestar Social, Gustavo Fernández Mendía, participó en la apertura del 4º módulo de la jornada sobre Explotación Sexual Infantil. La misma estuvo dirigida a referentes de la comunidad relacionados con la temática.
La jornada contó con representantes de sectores de la Salud, de la Educación, de Desarrollo Social, docentes, grupos religiosos y referentes de la Policía.
El ministro agradeció la participación de referentes de distintos ámbitos. Destacó que se trata de avanzar en esta problemática, crear conciencia y capacitar a los que están trabajando en el terreno.
Fernández Mendía puntualizó que en la Argentina y en el mundo hay índices preocupantes de violencia familiar. “Habría que ver si es que se han incrementado los niveles o es que cada vez tenemos más conocimiento de casos o se denuncian más”, dijo.
Agregó que en el siglo XXI se tiene que realizar un trabajo concreto para que esto no siga existiendo, “sobre todo cuando las víctimas son los chicos, mujeres, ancianos y todo aquel que tenga un nivel de debilidad”.
La capacitación estuvo a cargo de Lourdes Molina y versó sobre la explotación sexual infantil en sus distintas formas, “los niños en condiciones de prostitución, para utilización de materiales pornográficos, trata de niños con fines sexuales y turismo sexual”, detalló la capacitadora.
Respecto a la evaluación del curso, indicó que existen propuestas mediante la presentación de trabajos basados en casos concretos. “Presentan informes que implican una elaboración. Los participantes se mantuvieron, durante estos cuatro módulos, mostrando un alto compromiso e implicancia”, explicó.
En referencia a la situación de La Pampa, Molina destacó que los medios de comunicación informan sobre situaciones de maltrato infantil. Se lamentó que en muchas provincias estos casos no aparecen, y no porque no existan, sino porque “hay mucho control para que no aparezcan”. Planteó como “bueno que salgan, porque hay una visibilización, una posibilidad de construir redes para modificar”.
Señaló que es una provincia de paso, vinculada a la ruta del petróleo, de la ruta minera o de viajantes, “que son los principales consumidores de la explotación sexual. En cuanto a otras formas de violencia, tiene la misma incidencia que en la zona norte o sur del país, el mapa es más o menos similar”, concluyó Molina.
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