La semana se inauguró ayer con una protesta y una movilización protagonizadas por contratados que tomaron el Ministerio de Educación y militantes de la Corriente del Pueblo que ganaron la calle en demanda de distintas reivindicaciones sociales.
El debut de Eduardo Fellner al frente de la gobernación jujeña, en el primer día hábil de su tercera gestión, no fue del todo tranquilo y, por el contrario, motivó que dos sectores bien diferenciados, como lo son el gremio de Upcn y la organización social Corriente del Pueblo, retomaran con más fuerza sus respectivos pedidos. Es que el cambio de funcionarios afianzó la lucha de cada una de las dirigencias, que pretenden definiciones concretas y rápidas a sus planteos.
En ese contexto, más de cien trabajadores contratados -el número exacto llega a 123- exigen con el respaldo de la Seccional Jujuy de la Unión Personal Civil de la Nación (Upcn) la firma de una resolución que habilite un concurso para la cobertura de cargos en el ámbito educativo. Los manifestantes tomaron ayer el edificio central del Ministerio de Educación y amenazaron con aplicar la misma medida en distintos establecimientos escolares de la capital jujeña y el interior provincial.
La demanda del sector viene siendo sostenida desde hace más de una semana por los manifestantes afiliados al gremio de Upcn.
Demás está decir que la toma interrumpió el normal funcionamiento de las principales oficinas que tiene la cartera educativa, ubicadas en la esquina de Güemes y Senador Pérez.
Por otro lado, unas 600 personas, identificadas con pecheras, pancartas y banderas de la Corriente del Pueblo realizaron una movilización ayer por las principales calles de esta ciudad, en reclamo de un aguinaldo social, bolsones navideños y el pago a los “macheteros” encargados de realizar tareas de desmalezamiento en distintos puntos de Jujuy.
El primer día hábil de la gestión de Eduardo Fellner como gobernador tuvo como marco estas dos manifestaciones que volvieron a perjudicar a cientos de ciudadanos que se vieron impedidos de realizar trámites ante el Ministerio de Educación y que terminaron convirtiendo en rehenes del tránsito a los incautos automovilistas que no esperaban complicaciones en el arranque de una nueva semana.
Los manifestantes de la Corriente del Pueblo cumplieron un rápido recorrido por las principales arterias y desembocaron en Casa de Gobierno, cortando el tránsito de San Martín y Otero y levantando carpas frente a la sede del Ejecutivo. Desde allí, un grupo se desprendió del grueso de la columna y trasladó la protesta hasta el Ministerio de Desarrollo Social, en donde obligaron al personal policial a construir una barrera humana para impedir la toma.
Un pedido surgido del propio Ejecutivo habría desactivado lo que amenazaba con ser un nuevo acampe sobre calle San Martín y la plaza Belgrano. Advirtieron que de no mediar respuestas volverán a movilizar a sus bases.

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