Jorge Silvestre: “Scioli desconoce la realidad de muchas cosas”

El diputado provincial por la UCR –oriundo de 9 de Julio- aseguró que el Gobernador “no reconoce” los problemas económicos y de seguridad que sufren los bonaerenses.
A casi tres meses de haber asumido el cargo de diputado por la Cuarta Sección electoral, el radical Jorge Silvestre criticó el plan de Regionalización presentado por el oficialismo provincial y aseguró que Daniel Scioli “no reconoce” los problemas económicos y de seguridad que afectan a los ciudadanos.

De todos modos, en una entrevista con DEMOCRACIA, exaltó la capacidad de diálogo del gobernador y aseguró que, en muchos casos, tiene “poco margen real” para implementar medidas.

-¿Cuál es su visión sobre el Plan de Regionalización?

-En lo particular tengo una visión más crítica que positiva. Como vengo del ejercicio de la gestión, por haber sido secretario de Gobierno durante muchos años con el intendente Batista en 9 de Julio, creo que más que crear superestructuras o estructuras administrativas, hay que tratar de hacer lo imposible para hacer más ágil lo que existe.

Buenos Aires no es una provincia tan compleja en cuanto a cantidad de intendentes como para no tener un mecanismo de diálogo directo.

-¿Crearía más burocracia?

- Estoy convencido de que sí. Aunque la persona que va a estar a cargo de la Región va a estar consensuada con los intendentes, no dejará de ser un intermediario. Por más que le pueda poner una impronta de trabajo y de buena voluntad, no deja de ser un paso intermedio entre el que gobierna la Provincia y los que gobiernan los municipios. Ese es el diálogo que más está faltando.

-¿Por qué falta esa comunicación?

-Si bien Scioli tiene un mecanismo amplio de consulta, de diálogo, de construcción y de ejecución, cosa que valoro y respeto, la realidad es que el Gobierno Nacional le exige una parcialidad en el momento de gobernar.

Porque si no lo hace por sí mismo el gobernador, lo hacen a través de la obra pública en forma directa. Por lo tanto, toda capacidad de diálogo del gobernador queda anulada cuando el presidente determina qué obra le da a qué municipio, salteando al mismo gobernador.

Yo a eso lo considero una falta de respeto, una falta de capacidad de gestión y un formato de gestión que no comparto.

-¿Cree que hay discrecionalidad?

-Lo firmo. En su momento, 9 de Julio presentó la petición por 1800 viviendas del Plan Federal, pasando el requisito de la no objeción. Eso significa cumplir técnicamente con los requisitos. No recibimos ni una vivienda.

En cambio, hay municipios de la cuarta sección electoral en los que no han entregado las casas porque les faltan las familias para que vayan a vivir adentro.

En la gestión del radicalismo no se pudo hacer ninguna, no porque no hayamos cumplido los requisitos que exigía la Nación, sino porque hubo una decisión política de no hacerlo.

Por ende, rescato la capacidad de diálogo, de gestión distinta del gobernador, pero con poco margen real, al haber discrecionalidad en el manejo de la obra pública, que ha sido el mecanismo que ha tenido el Gobierno Nacional.

-¿Por qué cree que se bajó la coparticipación de algunos distritos?

-Yo presenté un proyecto de declaración, en primera instancia alertando la administración, sobre todo porque se hizo a destiempo. El Municipio construye su propio presupuesto más o menos por octubre o noviembre de cada año. Y para hacerlo, un dato real es el estimativo de lo que va a recibir por coparticipación.

Sobre eso, más lo que uno calcula de lo que va a cobrar a nivel tasa, es como construye su propio presupuesto. Por lo tanto, ese coeficiente que te dan en octubre, no puede ser cambiado de un día para el otro, en enero, cuando uno ya tiene un presupuesto elaborado, presentado y aprobado.

Vuelvo a dejar diferenciado lo que es gobierno nacional y provincial. El gobierno provincial entiende esta realidad y trata de encontrar solución. Busca la forma de entender, a partir de un desfasaje, qué herramienta administrativa utiliza para salvar por lo menos este año.

-¿Qué le pareció el discurso de Scioli en la apertura de Sesiones?

-Fue un discurso escueto. Muy prolijamente armado en cuanto a las cuestiones políticas internas, rescatando la figura de Kirchner y la presidente. Pero en definitiva, lo que uno rescata es que potencia en forma exagerada algunos aciertos y desconoce la realidad de muchas cosas. No las desconoce como gobernante, sino que no las reconoce, que es peor.

-¿Qué temas?

-Cuando aborda el tema seguridad y el tema social y económico, uno que convive día a día en el interior, sabe que entre el discurso y la realidad hay una diferencia muy grande. Por ende, a veces dar ese discurso a una persona que la sufre de otra forma, hasta llega a ser chocante.

Hasta septiembre u octubre del año pasado había una economía relativamente con un espiral positivo, con un contexto nacional positivo, más allá del sobregasto electoral que han tenido.

Hoy, uno se da cuenta que la cadena está rota, empieza a ver problemas de empleo. Esa es la economía real, la que está empezando a marcar que la cuestión se está desacelerando y empieza a preocupar a sectores en los que hace seis o siete años que no se sentía.

Vuelve a haber un contexto negativo. Hay que pagar la fiesta del año pasado y eso es complicado para gobernar. Con contextos sociales demandantes, sobre todo en una economía retrasada para algunos sectores, va a haber conflictividad. No es que sea un mago. Es lo que va a pasar.

-¿Los chispazos entre Scioli y Mariotto pueden afectar la gestión?

-Cuando existe un doble comando, o por lo menos la gente interpreta que existe un doble comando a la hora de tomar decisiones, el gobierno empieza a tener inconvenientes. Es una mala señal para quien gobierna y es una muy pésima señal sobre todo para las personas que invierten en las variables productivas.Vemos con preocupación que las internas de un partido político se diriman dentro del Estado.

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