Desafiado su rol de armador del partido en la provincia de Buenos Aires por la presencia de Grindetti y Triaca, el diputado provincial llevó al ministro de Seguridad porteño de recorrida por los municipios de zona norte para coquetear con sus candidaturas y pidió respeto por su trabajo.
Convencido de mantener su papel de principal operador del PRO para la campaña de 2011, el actual vicepresidente primero de la Cámara de Diputados bonaerense hizo una nueva visita a Vicente López, municipio al que a menudo ha señalado que le gustaría gobernar.
Pero para ello sumó a la recorrida al diputado nacional Cristian Gribaudo y al ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montengro, quien se mostró en San Isidro en actividad de campaña, reflotando la posibilidad de competir por la intendencia de ese distrito.
“Hablar sobre eso hoy no tiene ningún sentido. Hay que trabajar y el que esté mejor en ese momento será al que debemos acompañar”, indicó Montenegro sobre una eventual candidatura suya a la intendencia de San Isidro, tras recorrer el humilde barrio La Cava, donde conversó con los vecinos. Sin embargo, añadió: “Sí estoy interesado en participar políticamente en mi ciudad, es algo que quiero hacer”.
Macri, por su parte, se refirió al “Proyecto Integración” que lideran Grindetti y Triaca. “Es natural que en la política se generen grupos en función de la afinidad. No veo eso como un fenómeno en contra de nadie. Como tampoco es en contra de nadie el trabajo que hacemos nosotros. Todos tenemos un objetivo común, que es hacer grande al PRO y lograr que mucha gente nueva participe” relativizó.
La iniciativa de Grindetti, quien aspira a conseguir la intendencia de Lanús, comenzó a comienzos de septiembre, cuando anunció un plenario al que sólo fueron invitados sus adherentes, una cuestión que despertó la polémica en el PRO y desafió el poder territorial del diputado provincial.
Al respecto, Macri advirtió: “Creo que debe haber un respeto hacia el trabajo que se viene haciendo. Es bueno que gente nueva llegue, aunque sea de otros distritos. Pero me parece que tiene que haber un respeto a la pertenencia y el trabajo realizado a nivel partidario. Esa va a ser nuestra única exigencia como espacio político”.
Por otra parte, insistió en que no descarta postularse a intendente de Vicente López y destacó los resultados que alcanzó el PRO en esa región de la provincia de Buenos Aires. “Tenemos 25 proyectos definidos en la Provincia de Buenos Aires, que son proyectos ganadores. Estamos trabajando en equipo para dar soluciones a San Isidro, a Vicente López, a Morón donde está (el diputado provincial) Ramiro Tagliaferro, y muchos distritos donde estamos consolidados. Ese esfuerzo lo vamos a seguir haciendo. Nuestra aspiración es llegar a gobierno”, dijo.
El primo del jefe de Gobierno porteño estudia distintas posibilidades sobre su futuro político de cara al 2011. Si bien competir por la intendencia de Vicente López es la que suele repetir con más insistencia, el bonaerense especula con acompañar a Francisco De Narváez en la fórmula para la gobernación de esa provincia, o incluso aspirar a conseguir una banca en el Senado de la Nación.
La situación de Montenegro, en tanto, no es tan sencilla. Incluso en su propio partido reconocen que sus tareas como ministro y su vinculación al caso de las escuchas ilegales le impiden desarrollar una actividad de campaña adecuada para presentarse como una alternativa con posibilidades serias de arrebatarle el municipio de San Isidro a Gustavo Posse.







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