Jorge Lemos: "Tenemos que llegar a ser Gobierno

Médico ginecólogo, Pastor evangélico y gremialista. Jorge Lemos es candidato a senador nacional por la Coalición Cívica. “Nunca voy a dejar de ser un creyente, es un principio de vida”, dice quien opina que si en Santa Cruz no se solucionan los problemas sociales en su conjunto, “vamos a vivir siempre en conflictos”.

Comenzaba la década del 70’ cuando Jorge Lemos ingresó a la facultad de Medicina de de Rosario, su ciudad natal, que lo había visto nacer un 19 de febrero de 1952. Ahora, encara su primera candidatura a un puesto electivo, como senador nacional –segundo en la lista- por la Coalición Cívica. Pero lleva un largo peregrinar como profesional de la salud, gremialista y hasta Pastor evangélico. En esta nota con TiempoSur, habla el protagonista de estas tres facetas.

El caminante- A los cinco años, debido a las actividades de su padre, debió emigrar a la ciudad de Buenos Aires y recién volvió a Santa Fe a los 14, donde termina los estudios secundarios.

Egresó como médico un 30 de septiembre de 1976, en pleno comienzo de la Dictadura Militar, justo él, que había militado –como era lógico en aquellos años- en la juventud comunista revolucionara.

Hizo la residencia de ginecología y obstetricia en el Hospital Nacional del Centenario. “Me gusta toda la medicina, pero particularmente las especialidades quirúrgicas y dentro de éstas, buscaba algo que trasmitiera vida y la obstetricia, particularmente, es algo que está íntimamente relacionado con la vida”, comenta.

Durante once años ejerció su trabajo en Rosario en el ámbito privado en circunstancias complejas y duras, en plena transición entre la dictadura y la democracia. “Las obras sociales, que nunca dejaron de ser perversas en su sistema de prestación, pagaban seis meses o más atrasado con lo cual en una hiperinflación, una prestación de julio uno la cobraba en el mes de diciembre a los valores histórico, por lo que era exiguo lo que se terminaba cobrando”, recuerda.

Estas dificultades, con altos y bajos por varios años, llevaron al Dr. Lemos a pensar en otros caminos, y surgieron alternativas en el exterior, pero por cosas del destino, ya en 1991 surgió la posibilidad de venir a Santa Cruz; el 3 de septiembre se cumplirán 20 años. Comienza a desarrollar su actividad en la medicina de la salud pública, primero en Río Turbio, después en el zonal de Caleta Olivia y en 1995 en el Hospital Regional de Río Gallegos. Pero al poco tiempo en 1999 se hace cargo de la jefatura del Departamento de ginecología en el “Pedro Tardivo” y tras ocho años, regresa a la capital.

“He caminado la provincia y me ha dado una visión más amplia de lo que es la salud, porque una cosa es trabajar en el Hospital Regional, que eso no significa que hoy tengamos una situación privilegiada, pero es mucho más angustiante el trabajo de los médicos del interior”, y agrega que “hay una gran desprotección del sistema de salud” hacia éstos.

Con sus 20 años en la salud de la provincia ¿Qué carencias ve en el sistema?

- Hay muchas. En el recurso tecnológico pero también en el recurso humano que es lo mínimo que se necesita teniendo en cuenta que Santa Cruz no es una provincia convencional como Buenos Aires, Córdoba, San Fe, La Pampa, donde se tiene la posibilidad de derivar el paciente ante una eventualidad compleja a un hospital de mayor complejidad que se llegue con cierta presteza (…) hay que empezar a pensar en cuantas cosas tenemos que trabajar para mejorar la salud local y poder llegar a tener por lo menos en dos hospitales, cierto grado de centralización y mayor complejidad, en el recurso humano y en la tecnología que permitan tener el cien por ciento de las prestaciones; no dudo que la provincia tiene la capacidad económica más allá de lo que uno está acostumbrado a escuchar (…) A veces también pasa que tenemos el recurso humano pero no el tecnológico o viceversa; colocamos tomógrafos donde no hay informadores de imaginología que puedan hacer el informe de la prestación que se está haciendo, sólo por poner un ejemplo. En ocasiones no hay decisiones políticas para poner en marcha determinado recurso tecnológico como, uno de ellos, la cámara gama que hay que ir a hacerla a Buenos Aires (…) Lo primero y estructural que hay que resolver es la proporcionalidad de camas que tiene que tener cada hospital en relación a la cantidad de gente que tiene y la potencial relación que hay con las derivaciones. Hoy vemos superada la capacidad de la terapia intensiva que debiera estar a basta pero la realidad es que tenemos que derivar pacientes.

¿Cuando comenzó a militar en política?

- Tengo 40 años de historia de militancia, desde los 17 años que ingreso a la facultad de Ciencias Médicas, sentí la necesidad de ser un representante de distintos sectores; en ése caso, fui un delegado estudiantil en una época ciertamente difícil para el país donde ser representante de un sector era riesgo de vida, me tocó vivir el tiempo de la triple A y el de la dictadura. Esa posición ha tenido continuidad y fundamentalmente he sido un denunciante de corrupciones y verdades que se han dado a lo largo del ejercicio de mi carrera que a veces me han jugado en contra. Decirle a un director de un hospital usted está robando me ha resultado sanciones. No obstante esa es una cuestión de saber ser libre en la manera de pensar y no sentirse atado por nada; y es una línea de conducta que la he llevado adelante toda mi vida.

¿En qué momento comienza con la actividad gremial?

- En realidad yo siempre ejercí un gremialismo sin gremio. No me podía unir a los sindicatos que en ése momento yo veía en el ámbito de Santa Cruz y una de las críticas que se me generaba a través de ciertos directivos, era que yo era muy paternalista con la gente que tenía a mi cargo porque me sentía un verdadero representante; había un conflicto y delante de autoridades yo ponía la cara por mis compañeros. Esa fue una manera de ejercer un gremialismo representando a los trabajadores que estaban a mi cargo. A partir del 2006 comienzo a trabajar junto a ATE, actividad que sigo desarrollando.

¿Y porqué eligió ATE?

- Por el contenido ideológico; el resto de los gremios en los que tenía opciones son sindicatos que tienen un pensamiento partidario que quizás no sería un impedimento, el hecho de tener un pensamiento partidario los hace adeptos al poder político y yo creo que un gremio naturalmente tiene que tener independencia con el poder político, con el gobierno de turno y con las corporaciones.

Ahora le toca otra etapa, la de la política partidaria ¿Qué lo lleva a ser candidato del ARI Coalición Cívica?

- Proyectarme políticamente no nace producto de una improvisación sino que es producto de un pensamiento que lo he desarrollado y que lo he dicho incluso mucho dentro de mis discursos, yo siempre he dicho: Tenemos que llegar a ser gobierno, porque entendí una cosa que para mí ha sido fundamental que en el 2007 tuvimos una miopía de lo que había que obtener; vimos las conquistas que en realidad eran un objetivo inmediato, que eran las cuestiones laborales, el llegar a un convenio colectivo de trabajo, llegar a la mejora salarial, a mejores condiciones laborales; pero había que leer que para poder mantener eso, también había que ser gobierno. Fines del 2008 yo ya estaba pensando en la necesidad de participar en políticas partidarias y prácticamente ya cerrado los hechos políticos de este año, donde yo ya no veía un espacio que me generara una propuesta, el 13 de junio soy convocado por la Coalición Cívica; yo había tenido la oportunidad de hablar en una visita que hizo el diputado Adrián Pérez, candidato a vicepresidente, y le llamó la atención algunas interpretaciones que yo hice sobre la falta de visión que habíamos tenido en el 2007. Esa fue una cuestión que generó un llamado de este espacio, vi que había una pluralidad interesante en cuando a la constitución de los cargos, tenemos al Dr. Eduardo Sosa (candidato a diputado nacional), ex procurador de la provincia con un caso emblemático, Graciela Rearte, una luchadora social de toda la zona norte de la provincia y eso me dio una buena pauta para integrarme.

Usted sabe que lo van a cuestionar por su participación gremial y su reciente llegada a la política partidaria. Ya se dijo que su inclusión como las de otros candidatos de la oposición en las listas deja claro cuáles eran los intereses que tenían en los reclamos ¿Qué piensa de esas críticas?

- Sin duda que el ámbito de la desnotación es el patrón común para descalificar al adversario, entonces no me llama la atención estas cuestiones que se están utilizando para descalificar a alguien y en particular a mi persona. Sé dividir perfectamente lo que es política gremial de lo que es política partidaria; y no estoy llevando la política partidaria a la política gremial, no politizo los conflictos. Son discursos de alguien muy carente de conocimientos y con un espíritu muy pobre.

¿Qué piensa del Frente Para la Victoria después de 20 años de gobierno?

El juicio crítico es un tanto duro. Se han hecho algunos avances en la política nacional pero son avances intermedios, de paso muy corto, como por ejemplo la asignación universal ligada a la escolaridad; la asignación universal tiene que ser universal y si es así, le toca cobrarla tanto al hijo de un director de una institución, como al trabajador más raso o al que no tiene trabajo y ni siquiera puede mandar a sus hijos a la escuela; el derecho del cobro de la asignación por hijo, surge de la Declaración Universal de los Derechos del Niño, es un derecho adquirido de un niño desde el momento en que es niño, no se lo puede ligar a nada; dentro de la Coalición Cívica está este criterio de universalidad y eso es algo que vamos a llevar adelante desde el proyecto político y coincide en lo que venía diciendo desde la CTA (Central de Trabajadores de la Argentina). Otro tema inmediato, la prohibición del “rubro 59”, en realidad no soluciona el tema de la Trata porque la mayor parte de la gente que se expone a través del rubro 59, es gente que trabaja independientemente y tampoco evidentemente está solucionando el proxenetismo y deja lamentablemente en exposición a muchas mujeres que hoy son explotadas; es decir, vemos medidas que son acertadas pero en un ámbito muy limitado y que evidentemente hay que mejorarlas y ampliarlas. En lo que evidentemente no puedo coincidir y es un límite ético, es cuando el Frente Para la Victoria se define como un espacio popular, democrático y progresista, sus acciones hablan en una dirección totalmente contraria. Cuando vemos cómo ha crecido la productividad en los últimos años y tomamos el período 2003-2011 ha existido un aumento del 9% que es importante, pero hay una caída exponencial del salario real; entonces eso está marcando algo, estamos hablando de distribución equitativa de la riqueza. Además se han utilizado políticas clientelísticas en cuanto a la distribución del ingreso, que evidentemente son paradigmas del neoliberalismo por lo que se destruye en los hechos el hablar de un gobierno del campo popular, de la democracia y del progresismo. El ejercicio hegemónico del poder rompe con el criterio de la democracia y sin duda, destruye esta falta de independencia de poderes que tenemos en este sistema, con el sentido de la República.

Y en Santa Cruz ¿También observa un síntoma de deterioro del Frente Para la Victoria?

- Bueno, el inicio de todo lo que dije anteriormente del Gobierno nacional, fue Santa Cruz; este sistema ya lo hemos ejecutado en la provincia; el modelo que se profundiza a nivel nacional también se profundiza en Santa Cruz. Creo que acá entramos en un cuello de botella en el año 2007 en adelante, donde se ha ejercido un poder brutal hasta ciertamente perverso cuando vemos lo que está pasando en el último año en donde cuando asume el actual Gobernador lo hace con muchísimos recursos, si tomamos el Presupuesto 2007 al 2011, ha crecido más de tres veces y sin embargo hoy estamos hablando que no tenemos dinero; creo que se está desdibujando la realidad y el Presupuesto y el dinero existe para algunas cosas, hay una derivación indebida de ciertos recursos como obra pública y evidentemente esto lamentablemente repercute en cuanto a la calidad de vida de los santacruceños y eso es un proceso que hay que revertir; había recursos en el exterior para protegernos y hoy ya no existen.

En la última elección de legisladores hubo mucho en blanco ¿Aspira a que mejore en esta elección?

- Ciertamente hay un descreimiento que proviene de muchos años y que en este momento persiste, casi llegó al 60% el voto en blanco. Hay gente que ni siquiera les interesa votar y creo que los diferentes momentos políticos han influido mucho en esto de no hacer nada, no votar o votar en blanco porque total es lo mismo. Creo que nosotros desde el ámbito de la Coalición estamos haciendo algo que es lo que la sociedad está reclamando que es el político yendo directamente a la gente, hay que recuperar esa relación porque sino, uno se sienta en la banca y se olvida que ése lugar lo tiene porque lo eligió un sector de la comunidad pero también representa al resto, estamos ante un gran problema.

Acaba de llegar de la zona norte de la provincia ¿Porqué parece que se vive constantemente en eclosión social?

- Sin lugar a dudas la zona norte ha sido y será la zona más conflictiva hasta tanto no se solucionen aspectos coyunturalmente y estructuralmente fundamentales, que están causando gran daño en la comunidad. Por ejemplo, estuve en una localidad muy pequeña y de golpe uno ve que se está actuando muy perversamente en todo el contexto y en todo el tejido social; en Koluel Kaike hay una cámara colocada para controlar el movimiento de las personas; no se permite en determinados lugares hacer reuniones de tres o cinco personas y si se produce se va a investigar porqué se está reuniendo esa gente; ¿En qué sistema estamos viviendo? ¿Esto es democracia o tiranía? Es un mínimo ejemplo de muchas cosas que hay que revertir dentro del ámbito de la provincia de Santa Cruz porque sino van a generar siempre conflictividad. Sino solucionamos los problemas de la sociedad en su conjunto, vamos a vivir siempre en conflictos.

RECUADRO DE NOTA

El Pastor y su rebaño

El Dr. Jorge Lemos ingresó como creyente en la iglesia Evangélica en 1986, después de dos accidentes automovilísticos consecutivos en los que casi pierde la vida. “En algún momento me empecé a preguntar ¿Qué pasa? Y un compañero que trabajaba como enfermero en el Hospital Centenario me empezó a hablar de Cristo y sinceramente lo creí y en algún momento tomé una decisión y a partir de ese entonces, comienzo a ser parte de la iglesia evangélica”, sostiene.

Poco antes de llegar a Santa Cruz, en 1990, cuando se realiza una convención de la denominación en la cual se congregaba Lemos, se decide ungirlo como Pastor y recibe la credencial ya viviendo en nuestra provincia.

“Tuve que trabajar en otras denominaciones, no en la que venía yo porque acá no existía y hasta el día de hoy lo sigo ejerciendo a través de la Iglesia Evangélica Pentecostal Argentina y ha sido un principio de vida que he trasladado a mi profesión, al ámbito gremial y hoy al político partidario”, confiesa y cierra al manifestar: “Hay algo que nunca voy a dejar de ser que es creyente y esa profesión de creyente es un principio de vida para toda actividad”.

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