Para Duhalde, Carrió, De Narváez y Sanz, el Gobierno está detrás de la causa judicial.
El jefe del bloque de Diputados de PRO, Federico Pinedo, había hecho un trabajo previo en la semana en busca de este objetivo: se reunió con los jefes parlamentarios de la oposición para explicarles la situación judicial de Macri y hasta se ofreció a hacerles llegar el expediente para que cada uno pudiera estudiarlo antes de opinar sobre algo que anunciaba, con razón, como inminente: el procesamiento del jefe porteño.
La diputada Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica, fue una de las legisladoras que se reunió con Pinedo. Ayer, fue cauta al decir que los hechos por los que Macri está siendo investigado "existieron y hasta fueron reconocidos por el macrismo", pero a la vez se mostró contundente cuando cuestionó al juez de la causa Macri, Norberto Oyarbide: "No es un magistrado confiable. Yo he sido acusadora de él ante el Senado cuando fue salvado por el PJ. Por eso es necesario esperar la instancia de apelación y ver la decisión de la Cámara y de la Cámara de Casación. Lo importante es preservar la institucionalidad de la Ciudad de Buenos Aires. Uno también se pregunta por qué no está preso Claudio Uberti o Ricardo Jaime".
Justamente la estrategia central de Macri y sus funcionarios es desacreditar el trabajo de Oyarbide, a quien vinculan con la Quinta de Olivos.
En esa misma línea se expresó el titular de la UCR, el senador Ernesto Sanz: "No niego que este hecho tiene como origen la designación de gente que Macri no debió haber designado. Pero el dato más importante es que el Gobierno está detrás del procesamiento. El juez es funcional a los Kirchner: lo demostró cuando los sobreseyó en la causa por enriquecimiento ilítico, y lo demuestra ahora".
Macri también recibió muestras de apoyo del ex presidente Eduardo Duhalde, el hombre que busca encabezar la candidatura presidencial del PJ opositor: "No conozco profundamente la causa. Pero esto genera desconfianza. A mí me huele que detrás de todo hay una maniobra". Otros dirigentes del peronismo disidente que defendieron al jefe porteño fueron el senador Juan Carlos Romero, y el diputado Ramón Puerta. También el ex recaudador bonaerense Santiago Montoya.
Más allá de que hoy está distanciado políticamente de Macri, el diputado Francisco De Narváez también lo respaldó. Usó su mensaje de apoyo para recordar que durante la campaña electoral se vio involucrado en una causa donde se lo vinculó con el tráfico ilegal de efedrina, lo que él cree fue una operación basura del ultrakirchnerismo. El diputado usó la red social Twitter para anunciar que había hablado por teléfono con el jefe porteño: "Me comuniqué con Mauricio y le di mi apoyo personal. Yo sé lo que es por estas circunstancias. Y él me transmitió su convicción y su tranquilidad de que va a resolver este proceso judicial. Lo noté tranquilo y confiado de que va a superar este trance".
Uno de sus más flamantes asesores de De Narváez, José "Pepe" Scioli, también recordó el "efedrinagate" que debió enfrentar su nuevo jefe político y aprovechó para decir que confía en que Macri "podrá aclarar todo en la Justicia". Su hermano, el gobernador bonaerense Daniel Scioli, no opinó aún sobre el tema.











Comentá la nota