Anunciaron una amplia investigación sobre el incidente con prostitutas
WASHINGTON.- El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Martin Dempsey, dijo ayer sentirse "avergonzado" por el escándalo sexual que involucró en Colombia a 11 agentes del Servicio Secreto y cinco militares que debían custodiar al presidente Barack Obama durante la Cumbre de las Américas.
"Estamos avergonzados por lo sucedido en Colombia, aunque todavía no sabemos exactamente qué pasó", señaló Dempsey, en una conferencia de prensa conjunta con el secretario de Defensa, Leon Panetta. "Hemos decepcionado" al presidente Obama, agregó en su mea culpa.
El secretario de Defensa, por su parte, no quiso "prejuzgar" la situación porque hay una investigación en curso, pero garantizó que si se demuestra alguna infracción, "esos individuos lo pagarán".
"Tanto de nuestras fuerzas en Colombia o en cualquier otro país o en este país, esperamos el mejor de los comportamientos", enfatizó Panetta.
El viernes pasado, pocas horas antes del inicio de la Cumbre que se desarrolló durante el fin de semana, salió a la luz que una docena de agentes del Servicio Secreto fueron suspendidos bajo fuertes sospechas de haber llevado prostitutas a la habitación del hotel donde se alojaban. A ellos luego se agregó en su misma situación a cinco militares, que estaban allí como respaldo de los agentes.
Sin pagar
El caso habría salido a la luz cuando la policía colombiana envió un reporte a la embajada de Estados Unidos sobre un incidente en el hotel. Allí se consignaba, entre otras irregularidades, un altercado entre una prostituta y un agente de la seguridad presidencial, durante el cual la mujer acusó al agente de no querer pagarle sus servicios.
El coronel Scott Malcom, vocero del Comando Sur de Estados Unidos, encargado de organizar el equipo asignado a respaldar al Servicio Secreto en Cartagena, se negó a especificar el número de uniformados investigados por el escándalo ni a qué rama de las fuerzas armadas pertenecen.
Pero el jefe de prensa del Pentágono, George Little, fue algo más lejos y señaló que los militares involucrados podrían ser más de los que se creía. "Creemos que hubo más de cinco involucrados en este incidente'', afirmó.
Según el coronel Malcom, un oficial del Comando Sur fue enviado a Cartagena para recopilar información. Agregó que los militares investigados fueron enviados ayer a Miami, en tanto el Servicio Secreto suspendió a los once agentes mientras revisa lo sucedido.
Por otro lado, el presidente de la comisión investigadora de la Cámara de Representantes, el republicano Darrell Issa, dijo que más allá del bochorno que representa el incidente, "la seguridad quedó comprometida".

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