El jefe narco fue atrapado en Catriló

De acuerdo con fuentes del área de Toxicomanía de la Unidad Regional I, el preso que cumple una condena en la Unidad 4 de Santa Rosa, y llevaría dos años liderando una banda de narcotraficantes que operaba en las ciudades de Neuquen y Centenario, fue identificado como Diego Fernando Díaz.
El arrestado fue detenido el 20 de agosto, en cercanías de Catriló, cuando transportaba en una camioneta, junto a dos cómplices, aproximadamente diez kilos de cocaína.

Los voceros consultados informaron que Díaz, de 33 años y oriundo de la ciudad de Neuquén, tiene una importante cantidad de antecedentes en delitos vinculados con la venta de estupefacientes. Actualmente, cumple su pena en la Unidad 4 de esta ciudad por lo que se sospecha que, desde allí, manejaba la red narco que operaba en su ciudad natal.

Por su parte, efectivos de la delegación local de la Policía Federal realizaron el viernes un allanamiento en la cárcel santarroseña aunque, durante el operativo, no se secuestraron drogas pero sí otros elementos que podrían resultar de utilidad para la investigación desarrollada por el Juzgado Federal 2 de Neuquén, a cargo del juez Gustavo Villanueva.

Operativo.

Díaz fue detenido en un operativo efectuado en la ruta nacional 5 cuando efectivos de Toxicomanía interceptaron una Toyota Hilux, color oscuro, con tres ocupantes en su interior. Los uniformados le pidieron al conductor y a sus cómplices

que se bajaran del vehículo para desarrollar el procedimiento normal de trabajo. Los agentes efectuaron la revisión normal de los ocupantes de la Hilux, pero los perros detectaron la existencia de estupefacientes y, en ese momento, el conductor se subió a la camioneta y arrancó su marcha. En su momento, este medio dialogó con Enrique Fernando Coria, el efectivo que llevaría a cabo un importante trabajo para detener a uno de los sospechados, el ahora jefe narco.

El uniformado entrevistado alcanzó a subir a la camioneta y comenzó a forcejear con el conductor quien mantenía, en todo momento, la intención de escapar. Tras la pelea, la Toyota volcó a unos 500 metros del puesto caminero por lo que Díaz resultó con distintos traumatismos en el cuerpo mientras que el uniformado apenas sufrió unos golpes leves en el hombro derecho. "La única que quedaba era subirse a la camioneta", reflexionó Coria quien luego trató de convencer al hombre que detuviera la marcha. Y agregó: "Se dirigía contra los árboles, a unos 80 metros del puesto caminero y, al ver que no quería parar, me di cuenta que estaba decidido a chocar la camioneta".

Por este motivo, Coria comenzó a forcejear con el conductor. En ese instante, un camión circulaba en sentido contrario a la Hilux "y lo más rápido que me pareció fue intentar bajar la camioneta a la banquina", describió. La Toyota volcó y los demás efectivos de Toxicomanía, que estaban en el Puesto Caminero, se dirigieron al lugar, a unos 500 metros, para auxiliar a los heridos.

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