La provincia podría sumarse a la fiebre separatista en la fecha de sus elecciones, ya impulsada por intendentes oficialistas y opositores. Mientras el PD pide reflotar un viejo proyecto, los cobistas advierten.
El funcionario lanzó oficialmente lo que es un secreto a voces: que en Casa de Gobierno se analiza la posibilidad de separarse de la Nación en los comicios del 2011.
En este sentido, el ministro político de Celso Jaque aseguró que "lo que vamos a hacer es lo que corresponde: que la provincia se reserve la facultad que ya tiene institucional y legalmente", en lo que hace a la convocatoria a elecciones generales.
Pese a esta afirmación, el funcionario evitó dar precisiones sobre la posibilidad cierta de recurrir a esta potestad y hacer efectivo el desdoblamiento de los comicios.
Adaro se limitó a decir que por el momento sólo está en discusión una cuestión jurídica y no un tema político: "vamos a avanzar en una ley provincial con el consenso del resto de las fuerzas políticas y en ese sentido el tema del desdoblamiento o no, no es un tema que se pueda abordar en cuanto a la oportunidad de lo jurídico".
Desde el año pasado, el ambiente político se sacudió cuando el kirchnerismo impuso su voluntad para reformar el sistema electoral. Para ello retocó el Código Electoral nacional, la Ley de Partidos Políticos y la de Financiamiento de las campañas; y entre otras cosas, introdujo las primarias obligatorias, abiertas y simultáneas.
Desde entonces en Mendoza se abrió el debate y cada vez son más los pedidos sobre la necesidad de contar con una normativa específica para la provincia.
"Estamos viendo con qué consenso contamos o cómo vamos a construir la discusión para armar un proyecto provincial que puede incluir, o no, realizar internas abiertas; si son simultáneas o no. Hay que construir los capítulos de la ley", sintetizó el ministro.
En medio de esa discusión, surgieron dos elementos que con el paso del tiempo tomaron cada vez más fuerza. Que la provincia haga uso de sus facultades constitucionales y convoque a la ciudadanía a votar (por gobernador, diputados y senadores provinciales) en una fecha distinta a la que disponga la Casa Rosada (para elegir presidente y legisladores nacionales) como una estrategia para despegarse de la realidad política del gobierno nacional.
"Lo que vamos a hacer es reservar la facultad que la provincia tiene porque mal podríamos en este contexto seguir delegando facultades", reiteró Adaro.
En segundo lugar aparece la intención de los intendentes de seguir por el mismo camino y también marcar la diferencia llamando a elecciones para los cargos departamentales solamente, como ocurrió en marzo de este año en la Capital. Esta situación es ampliamente discutida por estos días entre los caciques, inclusive los justicialistas.
En este sentido, el ministro de Gobierno consideró que enfocarse únicamente "si se desdobla o no (las elecciones), es algo coyuntural y mínimo" frente a un tema tan importante como es continuar con el diálogo y el consenso para avanzar en una ley que es "fundamental y trascendental" para la designación de los candidatos.
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