Jaque ratificó la ayuda y trajo aplausos de Alvear

El Gobernador llegó acompañado por una numerosa comitiva de funcionarios y fue reprobado cuando subió al escenario. Respondió con las obras hechas en la zona y, entonces, el público terminó apoyándolo. El tradicional encuentro se pobló de cobistas y radicales.

La tarde alvearense le ofreció al gobernador, Celso Jaque, el dulce sabor del aplauso. Las preocupaciones de los días previos, los pequeños conatos de rebelión que vivieron incluso durante el almuerzo de la Fiesta Nacional de la Ganadería de Zonas Áridas, cuando el mandatario fue recibido con silbidos al iniciar su alocución, terminaron transmutados en el sonido de las palmas de los asistentes.

Después de casi media hora de discurso, en el que Jaque le recordó a los comensales las obras y las asistencias brindadas durante el último año, el horizonte hostil se trastocó.

En General Alvear nadie apostaba a la confrontación con el Gobierno, a pesar de que en los últimos días hubo algunos amagues, particularmente en los cortes de ruta de martes y miércoles, en reclamo por los atrasos en ayudas prometidas por las contingencias climáticas que azotaron al departamento el año pasado.

Gestiones de último momento calmaron los ánimos belicosos y todo parecía preparado para que Jaque gozara de los famosos costillares al ensartador, preparados en el "asado más grande del mundo", tal como se ufanan los locales.

Así la penúltima jornada de la celebración ganadera de Mendoza tuvo la plácida tranquilidad del campo, a pesar del frenético movimiento político que se vislumbraba, con el desfile de caras conocidas, particularmente del radicalismo y el cobismo, en las tres hectáreas del predio en el que se realiza el festejo.

En esa calma, Jaque recorrió las instalaciones acompañado por el intendente alvearense, Juan Carlos de Paolo, y directivos de la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Ganadería del departamento, anfitriones del festejo. Se tomó fotos con vecinos y hasta promotoras, mientras el poblado séquito de funcionarios disfrutaban con el gesto del Gobernador.

Entre los que sonreían se contaban los ministros de Producción Raúl Mercau, de Seguridad Carlos Aranda, de Infraestructura Francisco Pérez, de Gobierno Mario Adaro, el director General de Escuelas Carlos López Puelles, la diputada nacional Patricia Fadel, los legisladores provinciales Miriam Gallardo y Leonardo Giacomelli, el titular del EPAS Javier Montoro y el ejecutivo de la Anses Héctor Raso, entre otros.

Apenas una sombra fue el reclamo contra la minería contaminante que motoriza la Multisectorial de General Alvear, que habían minado el paisaje del predio con carteles contra la actividad, comunicación que era reforzada con panfletos. Pero hasta esa protesta fue casi a desgano y sin la virulencia de otras oportunidades.

Llegó el almuerzo, los brindis y se vieron algunos cruces de mesas, para contactos informales de Adaro con Juan Carlos Jaliff (Confe), César Biffi (UCR) y Roberto Pradines (PD), para cerrar la agenda de la semana respecto de la estatización de Obras Sanitarias y la futura reforma política, todo al ritmo cansino impuesto por la siesta y la opípara mesa.

Y a los postres la palabra medida de José Luis Matellanes, presidente de la Cámara organizadora del encuentro, reclamando por caminos ganaderos, acueductos, seguro agrícola y financiamiento, mientras los dirigentes de la oposición se retiraban del lugar sin hacer olas (ver aparte).

Entonces le tocó el turno al Gobernador y una moderada chiflatina pareció ensombrecer el clima. Pero el memorioso Jaque les recordó las cuatro mil toneladas de alfalfa para paliar la falta de comida para el ganado provocada por la sequía, las 50 mil dosis de vacunas para los animales, los 4.400 productores beneficiados directamente, el incremento de los créditos otorgados por el Fondo para Transformación y el Crecimiento (que entre 2009 y 2010 distribuyó 11 millones de pesos en financiamiento).

Mientras hablaba, el ministro Mercau se instalaba en el escenario para firmar un convenio para la puesta en marcha de la primera de tres plataformas de destete (esta inicial para Alvear, las otras dos para Santa Rosa y San Rafael) y entonces los aplausos se hicieron sentir claramente y acallaron los silbidos.

El golpe lo terminó de dar con los casi 3,5 millones de pesos del Programa de Erradicación y Reconversión de Montes Frutales, para luego hacer la suma de apoyos del Gobierno a la producción del departamento: $9.231.232 y arrancó la ovación.

Ya embalado, Jaque arrancó con las promesas de nuevo seguro agrícola, tela antigranizo, lucha contra las heladas, para luego ingresar en el terreno de las obras: línea eléctrica monofilar, caminos, canales y acueductos, hechos o por hacer.

Incluso entregó el proyecto de traza de la Ruta 188 que une Alvear con Malargüe, uno de los caminos mas anhelados por el departamento. El objetivo estaba cumplido. Cerrar una tarde tranquila, con cálido aplauso de los alvearenses.

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