Los gobernadores se reunieron para consensuar una cláusula que impida el traslado de empresas. Tendrán que convencer a los empresarios que acompañaron la movida judicial.
DEUDAS. Lo que sí logrará Jaque si finalmente sella el acuerdo que está en papel es destrabar los fondos del desendeudamiento que tanto ajustan a la provincia. Esto, porque la presidenta trabó la firma de los acuerdos hasta tanto no logre hacer caer los reclamos judiciales de los mandatarios. A pocos metros, los gobernadores eran observados de reojo por el sanjuanino José Luis Gioja, que vivía por esas horas su momento de gloria y no quería ni hablar de promoción industrial. Repitió una y otra vez que no quería pelearse con Celso Jaque y, por eso, lo estaba esperando para el encuentro. Ante la ausencia del gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, el acuerdo estaría cerrado de manera bilateral. Ahora, Jaque deberá enfrentar el reclamo de los empresarios y decidir el curso de la medida judicial que lo enfrentó por primera vez durante su mandato con el kirchnerismo. La misma medida que por estos días lo dejó cercado y con poco margen para apurar los fondos del desendeudamiento que tanto complican el presupuesto provincial. Con respecto al levantamiento de las demandas, Beder Herrera sostuvo que hay un buen acuerdo con Jaque, que incluye el compromiso de desistir de los reclamos judiciales si es necesario, o bien, ir juntos a la Justicia para lograr una mediación que beneficie a ambas provincias. Pero la clave está en una cláusula que impida el traslado de empresas, garantizando que no se perderán fuentes laborales. El riojano llegó a horario a la reunión de gobernadores e intendentes del Mercosur, que se desarrolló a poco más de 20 cuadras del Centro Cívico, donde estaban programadas todas las actividades oficiales. Se trató de un almuerzo dispuesto por el anfitrión Gioja, al que asistieron unos 30 comensales. Jaque llegó más de media hora tarde, y los demás mandatarios debieron repetir la foto. Fiel a su estilo, Jaque no quiso revelar mayores detalles de ese borrador y aseguró que, mientras no se haya logrado un acuerdo definitivo, no lo difundirá. Quien sí se explayó fue Beder Herrera, quien admitió que Jaque ha pedido que los reintegros de exportaciones o las retenciones se puedan invertir en cada provincia, pero también que no se permita el movimiento de empresas para garantizar de alguna manera los puestos laborales. Además, reclamó que no se den beneficios excepcionales, como el cedido por San Luis días atrás con su plan frutícola, que comprende reintegros de hasta 80 por ciento en las exportaciones. Beder Herrera no dejó de pasarle factura a Jaque por haber ido a la Justicia y frenar el polémico decreto 699/2010 begin_of_the_skype_highlighting 699/2010 end_of_the_skype_highlighting. "Él hizo una presentación en la Corte y creo que primero debemos hablar. Además, Jaque es un amigo para mí, está bien que defienda los intereses pero debería haber hablado conmigo", sostuvo. Con respecto a la condición que pone la Nación, admitió que la presidenta les está exigiendo que dejen de lado los reclamos judiciales. Beder Herrera recalcó que La Rioja es la provincia más pobre del país, no tiene agua para lograr un desarrollo sustentable y mucho menos recursos genuinos. Así también lo entiende Jaque, sin embargo, sabe que no es la misma situación que se vive en otras provincias. Jaque insistió otra vez en que seguirá dialogando con las provincias y con su presentación en la Corte. "No hemos cerrado el diálogo y, hasta que no tengamos algo firme, vamos a seguir sosteniéndolo", sostuvo a El Sol tras salir del almuerzo oficial para dirigirse al aeropuerto sanjuanino por el arribo de la presidenta. Con respecto a una solución bilateral, Jaque no negó que esto pueda suceder, sin embargo, marcó que intentará seguir dialogando con todos los que están involucrados en el decreto. "Yo sigo esperando que la Corte nos pueda llamar a una conciliación a todas las partes", soltó. Cuando se le preguntó qué le faltaría a este acuerdo para cerrarse, dijo que se seguirá conversando con los mandatarios y también con las cámaras empresarias. "Lo que sí es cierto es que el decreto no se está cumpliendo y esperaremos el momento adecuado para llegar a la mejor negociación", dijo. Así cerró la charla con la prensa. Es que estaba en San Juan pero igual medía sus palabras, porque sabe que ahora la pelota está de su lado y será él quien deba destrabar el conflicto que llegó a la Justicia a través de un pedido empresarial.
Cristina defendió su decreto
La presidenta sostuvo: “Tenemos que tener en claro que el desarrollo del país debe ser equilibrado” y, respecto de las diferencias entre Mendoza, San Juan, San Luis, La Rioja y Catamarca, pidió que “los gobernadores se pongan de acuerdo”. “A todos les he pedido que realmente articulen para ser un país más federal, para que se puedan complementar las asimetrías que existen y comprender que no hay forma de que una provincia pueda desarrollarse en detrimento de otras”, enfatizó. La jefa de Estado defendió el nuevo régimen en el que la Nación va a pedir que “esto no signifique que una industria se vaya de una provincia a otra, porque eso no tiene sentido”. Por último, le tiró la pelota a los mandatarios: “Yo creo que finalmente se van a poner de acuerdo, hay que tener confianza”, manifestó.
Esperado
Jaque llegó más de 30 minutos tarde al Gran Hotel Provincial, y José Luis Gioja ordenó sacar nuevamente la foto con los gobernadores. Entre bocado y bocado, hubo más de un pase de factura por los desencuentros que mantuvieron los mandatarios involucrados en la polémica por la promoción industrial.
Preocupado
“Celso es un amigo y no quiero que me hagan pelear con él”, fue la frase elegida por el sanjuanino José Luis Gioja cada vez que se le recordaba que el gobernador mendocino no pensaba asistir al encuentro, porque no había sido invitado por Cancillería. “Ya van a ver que llega”, bromeó, minutos antes de que arribara el mandatario al hotel céntrico.



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