Dice que si le gusta la actual gestión, la gente debe votar a Pérez porque es la continuidad. Y que en caso de ganar, por la herencia que recibirá, en los primeros meses deberá trabajar mucho para poner en orden la provincia.
Milita como nadie el corte de boleta por varios motivos. “Creo que la Presidenta ya ganó, la provincia ya eligió presidenta, ahora tiene que elegir un gobernador que tenga liderazgo y fuerte respaldo de la gente”, argumenta, como en los spots. Pero, además, apunta contra sus contrincantes. “Si le gusta el gobierno de Celso Jaque, tiene que votar a Paco Pérez y Carlos Ciurca. Si no, corte boleta y vótenos a nosotros”, invita, repitiendo casi calcada las frases de sus publicidades.
Durante la entrevista con Los Andes, ya piensa en sus primeros meses de Gobierno y mira con preocupación la herencia que dejará la actual gestión.
-¿Cómo imagina los primeros 100 días de su Gobierno?
-Por experiencia, puedo decir que durante ese tiempo, si nos toca gobernar, nos vamos a poner a analizar con lo que nos hemos encontrado. En ese sentido tenemos muchas dudas. Seguramente vamos a tener que afrontar tareas importantes en lo coyuntural. Asumimos en una época que es precisamente la de mayor actividad, ya que vienen las tareas previas a la cosecha, que ya viene mal tanto para la fruta como para el vino, con muy bajo precio, con un dólar achatado. Pero, además, nos vamos a poner a trabajar rápidamente para adaptar las condiciones y poder cumplir con todo lo que queremos hacer. Tenemos que dar respuestas en el corto plazo.
-¿Qué es lo que más le preocupa de la herencia que deja la gestión de Celso Jaque?
-Son muchos los temas que me preocupan. Uno es la promoción industrial, un tema pateado para adelante que debe resolverse. El déficit y el endeudamiento es otro asunto. Jaque ha dejado compromisos a futuro. También deja una planta de personal muy grande. Nosotros estamos al tanto que están desplazando empleados de vieja trayectoria para poner gente afín a la gestión. Han dejado números de decretos vacíos para llenarlos con nombramientos. Por otro lado, existe una desorganización muy fuerte en Salud.
-El endeudamiento y el déficit ¿cómo podrían afectar a la próxima gestión?
-El déficit que queda son compromisos adquiridos que hay que cumplir. El desafío es evitar el déficit y el endeudamiento para gastos corrientes. Hay que cubrir con los propios fondos del Estado las necesidades del mismo. Ésa será la tarea en el primer año. El endeudamiento sólo hay que hacerlo para obras.
-¿Cómo le gustaría irse en 2015 si es gobernador los próximos cuatro años?
-En definitiva, como me fui en 2003, con el respeto de la gente por haber cumplido con el desafío que teníamos. Hoy el desafío es distinto. No vamos a cubrir las necesidades que tiene la provincia en los próximos cuatro años, pero como hoy es un momento de crecimiento hay que sentar las bases. Tenemos un compromiso en el mediano y en el largo plazo.
En el corto plazo hay que hacer lo que nos toca y un poco más por lo no realizado. Además, queremos buscar acuerdos con todos los sectores que nos permitan plantearnos metas en temas importantes para sentar las bases y armar planes estratégicos.
-¿ Cómo imagina su gabinete?
-Con la gente que estamos trabajando, con mujeres y hombres honestos preocupados por las cosas que hay que hacer y resolver.
-Muchas veces desde el PJ le reprochan su falta de renovación en los equipos técnicos...
-Si no conocen quiénes son los que me acompañan y los que están trabajando. En esto hay muchas veces la perversidad de poner motes o esquemas que son los que nos atan. A mí lo único que me preocupa es la eficiencia. No me interesa el sexo ni la edad de nadie. La capacidad la tienen jóvenes y los no tan jóvenes. Honestidad y eficiencia son las dos exigencias que pongo para que alguien me acompañe en la función pública. No me detengo en la edad.
-¿Por qué cree que la ciudadanía tiene que cortar boleta el 23 de octubre?
-Porque ya ha elegido presidenta y estoy convencido de que va a votar a Cristina Fernández de Kirchner. Según las encuestas, la ciudadanía va a votar mayoritariamente a la Presidenta, en un porcentaje que va a ser superior al 47% que sacó en las primarias del 14 de agosto. Por eso, decimos a la gente: si ya eligió presidenta, va a tener que elegir un gobernador para Mendoza. Si no le gusta la gestión de Jaque, tiene que votar la alternativa que representamos Jaliff y yo con el Frente Cívico. Si le gusta el gobierno de Jaque, tiene que votar a Pérez y Ciurca. Nosotros tenemos otra idea, otro proyecto y otra calidad de gestión distinta a la de este gobierno. La alternativa que existe hoy a Jaque es una sola en la preferencia de la gente.
-¿Cuánto le preocupa el arrastre que pueda tener Cristina sobre Pérez?
-La verdad esto lo puede comprobar cualquiera. La intencionalidad de elegir un gobierno fuerte para Mendoza, que implica un corte de la boleta, está muy instalada. La gente ha perdido el miedo a cortar. Uno elige el presidente y el gobernador que quiere y no pasa nada. Va a haber la más alta proporción de corte en la provincia.
-En 1999 hubo un gran porcentaje de corte pero a Carlos Balter, que lo militaba, no le alcanzó para ganarle a usted.
-Hoy se da una situación especial que promueve al corte. Es precisamente que hay un gobierno con una muy mala imagen y con un desprestigio de la gente. Si el gobierno de Jaque hubiera sido eficiente y tuviera consenso, el tema del corte ni existiría. Eso es lo que está sucediendo en otras provincias, donde se está votando a los gobiernos que la gente considera que han ido a tono con las expectativas que tenía. En donde no pasa esto, ha cambiado de color político. Nosotros creemos que en la provincia, la ciudadanía quiere cambiar; todos sabemos que no hay ningún tipo de conformidad con esta gestión.
-En el caso de Balter, iba ganando 20 días antes de los comicios y finalmente terminó imponiéndose usted. ¿No teme que le pase lo mismo?
-En aquel momento había una decisión de cambio a nivel nacional que no se da ahora. En mi caso, venía con un alto consenso por mis ocho años de intendencia de la Capital. Me acompañaba el prestigio de una buena gestión. A Pérez y Ciurca los condena su participación en la mala gestión de Jaque, que no tiene el consenso de la sociedad.


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