El ministro Adrián Cerroni presentará mañana el monto final del reajuste presupuestario a senadores y diputados. Se evaluó un nuevo endeudamiento.
No existe información oficial sobre cuál será el monto que se presentará (que ya está definido), y si este año terminará con déficit o "equilibrado". En un primer momento se especuló con un requerimiento de 247 millones de pesos, justamente el valor que -a principio de año- recortó la Legislatura provincial durante el tratamiento presupuestario.
Sin embargo, esta cifra puede variar según sea el resultado final de sumarle mayores costos vinculados a los aumentos salariales de comienzos de año y de restarle los mayores ingresos alcanzados este año. Si la diferencia entre estos costos e ingresos resulta negativa, con toda seguridad el pedido de reajuste de partidas irá acompañado por una nueva solicitud de endeudamiento.
Ésta podría llegar a una Legislatura que -desde la oposición- muestra una creciente resistencia a la toma de nueva deuda. Así se pudo ver con el tratamiento de los propios fondos necesarios para el funcionamiento de Agua y Saneamiento de Mendoza. Cualquier aprobación de nuevo endeudamiento requiere de los dos tercios de los votos de los legisladores presentes en cada Cámara.
Los números
Al menos por el momento, los cuadros oficiales de la ejecución consolidada de la administración central, organismos descentralizados y cuentas especiales no parecen mostrar una necesidad adicional de endeudamiento si no varían los ritmos de ingresos y gastos. Los cuadros muestran que a fines de agosto (es decir con el 66% del ejercicio cumplido) la Provincia alcanzó dos puntos de ingresos por encima de lo presupuestado (68%) y gastó tres puntos menos de lo autorizado por la Legislatura (63%).
Por lo tanto, se puede concluir que -transcurridas las dos terceras partes del año- la marcha de las finanzas alcanzó cinco puntos positivos por encima de lo que se votó a principios de 2010.
Esto permite mostrar un superávit primario (previo al pago de deuda) de 170 millones de pesos, en lugar del déficit previsto (al mes de agosto) de 266 millones de pesos.
Es decir que hubo 436 millones de pesos entre lo que ingresó "de más" y lo que se gastó "de menos", lo que ha revertido el déficit estimado en un superávit "ejecutado". Ello a pesar de que la Provincia pagó ocho puntos más de deuda de lo previsto, a raíz de las demoras en la firma del Programa Federal de Desendeudamiento que recién se volvió operativo el pasado 23 de setiembre.
Los números oficiales muestran que a fines de agosto (66% del año) el gobierno de la Provincia se encuentra al día con las transferencias a los municipios (67% de lo presupuestado) y con el pago de sueldos (67% del costo salarial 2010, sin contemplar nuevos aumentos); muestra recortes en la compra de bienes (57%) y pequeños atrasos en el pago de servicios (64%); al tiempo que exhibe la habitual subejecución en materia de obra pública (40%).
Mientras tanto en materia de ingresos se puede ver que la marcha de los recursos provinciales se mantiene dos puntos (68%) por encima de lo presupuestado, pero uno por debajo de la marcha de los ingresos nacionales (69%).
De un año a otro
Si se compara el movimiento de Tesorería de la Provincia de los primeros siete meses de este año con los del año pasado, se concluye que los ingresos subieron 27% y los egresos un 21%.
Entre los ingresos, los que más aumentaron (34%) fueron los de origen nacional, mientras que los provinciales lo hicieron un 23% y las regalías sólo el 17%. En tanto los gastos que más subieron fueron los pagos por endeudamiento: 51% más por amortización de deuda y 65% por cancelaciones de deuda flotante (es decir endeudamientos de años anteriores con proveedores del Estado).
También subieron significativamente (38%) las transferencias a los municipios. En cambio, el costo salarial tuvo un alza de 16% sobre un rubro que supera la mitad del gasto general del Estado. En materia de inversión en obra pública (con fondos provinciales) la cifra creció un 34%; mientras, se registra una baja de 10% en los gastos destinados a la compra de bienes y un 23% en la inversión en maquinarias y equipamientos.
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