Tanús no fue el único que salió a castigar a Cobos. El PJ local salió a desgastar la imagen del Vicepresidente apelando al viejo argumento esgrimido por el kirchnerismo: la "traición" al espacio por el que fue votado.
Jaque apeló a la ironía: "Creo que cada uno se tiene que hacer cargo de su responsabilidad. Si yo estuviera en su lugar, después de haber puesto todo el esfuerzo para llegar cómo fuera, y darme cuenta de que me engañaron o me desilusioné, yo con un poquitito que podría tener de... que no sé cómo llamarlo... de sentido común, de dignidad, yo me hubiera ido entonces, hubiera sido un férreo opositor en serio".
Miranda apuntó sus dardos señalando que Cobos "dice que no es el vice de Cristina, sino el vice de los argentinos", para luego señalar que quiso ser vicepresidente "como plataforma para escalonamiento" personal. "Ahora quiero saber qué beneficios nos ha traído a los mendocinos", lanzó el titular del PJ mendocino.
La respuesta de Cobos a los pedidos de renuncia no tardaron en llegar, como si hubiera escuchado a Jaque y Miranda: "Cada vez que uno brega por el federalismo, por la equidad social o por la paz social -como sucedió con el conflicto con el campo- aparecen este tipo de declaraciones que tienden a desviar la atención de la sociedad, de los verdaderos problemas de los cuales nos tenemos que ocupar. Como vicepresidente de la Nación no se puede estar subordinado y supeditado a avalar el 100% de las acciones y las medidas que disponga el Ejecutivo, porque - a la vez- el vicepresidente es responsable de otro poder del Estado. Cuando uno no comparte las decisiones y no hay consenso, se hace muy difícil la relación y parecería que sólo queda un camino: quedarse callado, agachar la cabeza. Si es así, el vicepresidente pierde la dignidad".


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