Jaque cambió la UTN por la UNCuyo

Durante la gestión de Cobos, los estudios técnicos se asignaban preferentemente a la Tecnológica, de la que el ex mandatario egresó y fue decano. Hace dos años, hubo un vuelco sobre todo a la Facultad de Ciencias Económicas, en la que estudió el actual gobernador.
Será porque tienen nostalgia de sus tiempos de estudiantes, o porque confían en sus viejos amigos universitarios.

Como sea, los últimos gobernadores de Mendoza han buscado "volver" a sus pagos cuando llegan al poder.

Por eso Julio Cobos llenó la administración pública de expedientes de convenios firmados con la Universidad Tecnológica Nacional, en la que se recibió y de la que fue decano, y ahora su sucesor, Celso Jaque, lo hace con la Universidad Nacional de Cuyo, particularmente con la Facultad de Ciencias Económicas, en la que se graduó y tuvo un fugaz paso como docente.

Actualmente hay no menos de 10 convenios vigentes entre el Gobierno y esa casa de estudios, que es consultada para las más diversas tareas. Desde asesoramiento y capacitación, hasta carga de datos del Registro Civil.

Pero el foco más importante está en el Ministerio de Hacienda. Allí hay varios acuerdos de colaboración que trascienden la consultoría, pues hay cerca de 100 personas que trabajan en ese ministerio derivados desde la universidad.

Al principio eran pasantes, pero ahora tienen un raro acuerdo laboral por el que facturan como contratados: el "empleador" es la facultad y no el Estado.

Las universidades están entre las instituciones más prestigiosas de Mendoza en todas las encuestas que se realizan. Por eso también cualquier presencia de ese tipo le da un halo de seriedad a cualquier medida.

Detrás de esos convenios hay cifras millonarias que se pagan por las consultorías, que son objeto de una "guerra fría" entre las distintas universidades y también las consultoras privadas.

Algunos de esos convenios, por ejemplo, son manejados a través de las fundaciones o cooperadoras que, si bien tienen el sello universitario, son organismos que se manejan como una entidad privada y no tienen las mismas exigencias. Esas fundaciones, por ejemplo, no rinden cuentas de manera pública como sí hacen las universidades.

Convenios

Celso Jaque se graduó de contador público junto con algunos amigos que ahora también son funcionarios, como Juan Agulles (intendente de Malargüe) y Raúl Leiva (jefe de asesores del Ejecutivo). El Gobernador tuvo también un rápido paso como docente.

En la UNCuyo aseguran que en realidad no es que haya más convenios firmados con esa casa de estudios. Lo que pasa, según ellos, es que antes era "alevosa" la preferencia de Cobos con la UTN, por lo que ahora da la impresión de que sólo se mira a la universidad ubicada en el parque San Martín. Aunque, admiten, puede ser que haya un "favoritismo" con Ciencias Económicas.

Esa facultad tiene a su cargo desde trabajos de auditoría en Rentas hasta análisis del sistema de transporte y el pago de subsidios a las empresas de colectivos. Buena parte de esos acuerdos pasan por la cooperadora de la facultad.

Y en los convenios queda expresado que esa institución "se hará cargo de todos los costos para cubrir los recursos humanos, incluso los seguros pertinentes, y demás recursos" y se aclara que "las personas afectadas a realizar la presente obra no tendrán relación de dependencia con la Provincia". Es decir que la facultad funciona casi como una gestora de recursos humanos.

"Esto es fraudulento porque a las personas que contratan las derivan por la cooperadora. Meten gente al Estado a través de la universidad, pero como pasantes. Muchos trabajan muy bien, pero tienen una situación irregular de contratación", dijo un empleado de Rentas.

La cooperadora, al igual que las fundaciones, se quedan con un porcentaje de entre el 5 y el 10 por ciento de cada convenio. Así queda plasmado, por ejemplo, en los decretos 23 (de $ 110.880), 34 (por $ 83.160), 42 ($ 27.720), 47 ($ 41.580) y 54 ($ 90.396) de este año, sólo por mencionar algunos, o el 3.529, del 31 de diciembre del año pasado por el cual se pagan 354.501 pesos y se contratan 44 personas.

El mismo día se firmó el decreto 3.530 para contratar otras 18 personas por 161.751 pesos y el 3.531, por 102.501 pesos y 12 contratos más.

Uno de los convenios más abultados se firmó en febrero de este año y, a priori, el tema elegido no tiene mucho que ver con las competencias de la Facultad de Ciencias Económicas.

El decreto 240 aprueba el acuerdo entre esa facultad y el Ministerio de Gobierno para que la ex casa de estudios de Jaque participe en el "Programa de contribución a la informatización del Registro Civil". Para ello, la Provincia le paga 828.000 pesos en seis cuotas.

Y todo a través de la cooperadora. La tarea que debe hacer la facultad se reduce a la carga de datos y el escaneo de documentación, entre otras tareas burocráticas.

El decano de Ciencias Económicas, Jorge López, asegura que hay acuerdos de cooperación por los cuales la facultad otorga sus conocimientos y al mismo tiempo aprovecha para que los alumnos hagan sus "primeras armas" en el mundo del trabajo.

"Hay contingentes de alumnos que trabajan hasta un año y medio para comenzar a capacitarse. Están con contratos de obras, porque cambió la Ley de Pasantías. Queremos regularizar esa situación y para eso estamos analizando la nueva ley y la forma de hacerlo", explicó López, que presidió el Banco de Mendoza a principios de los '90 y luego fue vicegobernador de Arturo Lafalla.

A pesar de la gran cantidad de acuerdos, hay un tema en el que se excluyó a esa facultad: la medición de la inflación. El área de investigaciones económicas de esa unidad académica todos los meses releva los precios de Mendoza y siempre informa índices más altos que los oficiales.

En este caso, en cambio, Jaque firmó un acuerdo con el Indec, por el cual el cuestionado organismo va a instruir a los técnicos de la DEIE y auditar las estadísticas locales.

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