El gobernador podría firmar, antes de terminar su mandato, el decreto del aumento, según confirmó la subsecretaria Martínez. El anuncio despertó la queja de Pérez, quien consideró que es "irresponsable" hablar cuando la Nación no ha tomado ninguna decisión.
En números reales, la tarifa plana del colectivo pasaría de 1,40 a 2 pesos y de 1,80 a 2,50 pesos antes de que asuma Francisco Pérez. De hecho, en su despacho el actual gobernador tiene listo el informe presentado por Martínez en el que avala el incremento para sostener el sistema de transporte. "Esperamos una respuesta del gobernador Jaque", aseguró la funcionaria.
El transporte público urbano está financiado por tres patas: el fondo compensador de la tarifa que es la diferencia que abona la Provincia a través de rentas generales por el desfasaje entre el costo por kilómetro recorrido y el precio del pasaje; la recaudación por el boleto y los subsidios nacionales.
En 2011, mantener el servicio público costará 655 millones de pesos. Para 2012 hay que estimar el incremento anual del kilómetro recorrido que asciende a 20 por ciento y el crecimiento de la red kilométrica que, en promedio, está estimada en 5 por ciento anual. Por esto, el sostenimiento del transporte para el año que viene treparía a 800 millones de pesos.
Si bien el Ejecutivo ha presupuestado 50 millones de pesos más en calidad de fondo compensador (sujeto a la autorización de la Legislatura) lo cierto es que están faltando financiar 50 millones de pesos que se espera obtener del incremento al boleto ya que, con el panorama nacional de la quita de subsidios, a la hora de armar el presupuesto 2012, el gobierno local prefirió mantenerlo congelado o como en economía se conoce como ceteris paribus, es decir, sin alterar el resto de las variables.
"Los estudios realizados establecen que el incremento debe ser de 40 por ciento para mantener el servicio estabilizado. Así y todo, ese porcentaje no equilibraría el sistema ya que, según sostuvo la funcionaria, "el desfasaje es mucho mayor".
Lo que ocurre es que las otras posibilidades de obtener ingresos no dependen exclusivamente de la voluntad del gobierno de Jaque sino de la mejora en la recaudación provincial y de la decisión nacional de incrementar los subsidios.
"Estamos preparados para un aumento en base a los estudios realizados. Falta que el gobernador arme y firme el decreto", reiteró Martínez. En caso de que se concrete el incremento, tal como estiman en el cuarto piso de Casa de Gobierno, la tarifa plana ascendería a 2 pesos aunque, en la práctica y con la presencia de los abonos, el impacto sería de 20 por ciento, es decir, un pasaje de 1,80.
Otro de los fantasmas que se animó a abordar la subsecretaria de Servicios Públicos fue la hipotética situación de que la Nación decida avanzar en la quita de los subsidios al transporte público. Martínez opinó después de que se conociera un informe realizado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA en el que se determina que, en el caso de no contar con los subsidios, el boleto en la ciudad de Buenos Aires se dispararía a cuatro pesos. Haciendo una evaluación de cuánto podría impactar tal situación en las arcas locales, la funcionaria explicó que "la situación provincial es diferente a la nacional".
Esto es porque Mendoza es la única provincia que sigue sosteniendo el sistema de costo por kilómetro recorrido que actualmente está en 6,70 por kilómetro. "Este mecanismo fue aplicado en 2005 con la intención de regular todo el sistema público. Fue muy útil pero como se mantiene inmóvil el boleto y el costo por kilómetro recorrido aumenta años tras año, la brecha se va agrandando y es cada vez más dinero lo que debe aportar la provincia recortando recursos a otros sectores trascendentales del Ejecutivo como Salud o Educación.
Si bien el ministro de Planificación, Julio De Vido, contestó que "se discutirá el boleto desde febrero", la subsecretaria adelantó que "para Mendoza la quita total de subsidios sería catastrófica", es decir, "se caería el servicio". Esto es porque el gobierno recibe más de 240 millones de pesos anuales de la Rosada mientras que por el cobro de pasajes y por el fondo compensador, se recauda poco menos de 500 millones de pesos. Es decir, el 33 por ciento del financiamiento del transporte proviene de la caja nacional.
En la mañana de ayer, y previo a hablar con Los Andes, Martínez conversó con radio Mitre sobre este panorama, adelantando que a Mendoza se le complicaría el funcionamiento del transporte si se quitaran los subsidios. Al gobernador electo no le gustó nada que la subsecretaria saliera a "hablar de un hipotético" por lo que aseguró:
"Me parece irresponsable salir a hablar de números cuando la Nación no ha tomado ninguna decisión". Lo cierto es que el ex ministro de Infraestructura aclaró: "No creo que el gobierno nacional tome esa medida porque siempre ha apostado a la equidad y, en este caso, no se está subsidiando a la oferta sino a la demanda". No obstante y respecto a la inminente actualización del boleto provincial, Pérez deslizó que "el decreto lo va a firmar el actual gobernador".


Comentá la nota