El proyecto busca contener el aumento del yen y frenar la deflación, para lograr el incremento de la inversión y la demanda interna. Falta la luz verde del Parlamento
El gabinete del primer ministro japonés, Naoto Kan, aprobó ayer un paquete de estímulo extra por u$s 62.900 millones (5,09 billones de yenes) para contener el aumento de la moneda local y enfrentar la deflación.
El presupuesto suplementario destinará, entre otros fondos, 3.070,6 millones de yenes a la revitalización de las economías regionales, incentivar la demanda interna y mejorar el ambiente de negocios.
También busca impulsar proyectos de obras públicas, aumentar las inversiones para el desarrollo de la infraestructura y el apoyo financiero para las pequeñas y medianas empresas.
Pese a esto, el gabinete nipón aún necesita la aprobación por parte del Parlamento de unos 4,43 billones de yenes para cubrir la mayoría del paquete de estímulo a través de un presupuesto extraordinario para el actual ejercicio, que finaliza en marzo de 2011, según indica la agencia Kyodo.
El resto del dinero provendrá del superávit del año anterior. Para llevar adelante el proyecto, no se espera que el gobierno emita nuevos bonos y será por tanto la primera vez desde 1999 en que Japón no emita nueva deuda para pagar un presupuesto extraordinario.
“Elaboramos el presupuesto tras escuchar a los partidos de la oposición. Estoy convencido que hay suficientes posibilidades de que estén de acuerdo con nosotros”, afirmó el ministro de Finanzas, Yoshihiko Noda, citado por la agencia Kyodo luego de una conferencia de prensa.
La extraordinaria suma es más de cinco veces superior al último anuncio de estímulo del gobierno, que fue de 918.000 millones de yenes en septiembre, destinados a crear empleo e incentivar el consumo de ciudadanos y empresas, y se supone que debe dar impulso de un 0,6% al PBI japonés.
Este nuevo presupuesto extra muestra la determinación de Kan de revitalizar la economía japonesa, afectada por el desempleo, la caída de los precios, la bajada de las exportaciones y la decayente producción industrial.
El gobierno afirmó que el nuevo p
lan tendrá otros objetivos como mejorar el servicio de asistencia social y sanitario, dar incentivos a los empleadores para fomentar el empleo juvenil y el aseguramiento de los recursos minerales y la energía proveniente del extranjero.
Ayer, la moneda se cotizó a 80,68 yenes por dólar. La fortaleza del yen tiene un impacto negativo para la industria exportadora japonesa porque disminuye la competitividad de sus productos y los ingresos por divisas cuando son repatriados. (Ver página 3 Finanzas y Mercados).
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