Los Ivoskus siguen sin aparecer públicamente

Los Ivoskus siguen sin aparecer públicamente
Tanto el Intendente, Ricardo, como el Secretario de Gobierno, Daniel, no se muestran en ningún acto. Su accionar hace pensar que no pueden terminar de digerir la derrota del 23 de octubre. ¿Estarán en la asunción de Katopodis? El ex candidato no apareció desde la jornada electoral. Diferencias con San Fernando y Vicente López, donde también cayó el poder local.
Dicen que el mal trago se debe pasar rápido, en un acto veloz y casi instintivo. Pero los Ivoskus parecen alargar tortuosamente el momento de poner la cara luego de la derrota del 23 de octubre. Cuantos más días pasan, más notorio se hace el dolor y más evidente lo inesperado del revés electoral.

El intendente saliente Ricardo Ivoskus, además, está perdiendo la buena imagen y prestigio (que varía según quién opine) que supo ganar al frente del Municipio al no adoptar el rol institucional que le designó la circunstancia. El desempeño de su hijo Daniel, Secretario de Gobierno, más allá del resultado electoral y sobretodo por el estilo de conducción y estrategia política, pusieron al Jefe Comunal en ese brete.

Además, ya se escuchan voces de críticas y cuestionamientos internos que, principalmente, vienen desde la militancia de base o funcionarios y empleados de menor calibre que no fueron escuchados en la campaña.

Para colmo, ciertos rumores sobre una transición oscura, con poca colaboración y diálogo con la gestión entrante, y sin siquiera haber realizado un llamado telefónico para felicitar el vencedor Gabriel Katopodis, muestran un cambio de mando que parece distar de lo que sucede en Vicente López y San Fernando. Analizando lo que sucede en estos días, es difícil advertir si los dos máximos referentes de la familia gobernante estarán presentes el 10 de diciembre en la ceremonia de asunción del “griego”.

En los mencionados distritos, el casi porteño Enrique “japonés” García”, y el gallego Amieiro más al norte, fueron intendentes que gestionaron durante más años que Ricardo Ivoskus. Pero parecen haber digerido la derrota de otra manera. Con los roces o intercambios habituales en la entrega del poder, al menos se muestran y expresan públicamente frente al vecino que durante tanto tiempo les depositó la confianza.

Apenas una semana después de las elecciones, Amieiro le envió una carta a Andreotti para reconocerle el triunfo y felicitarlo. Además propuso armar una mesa de transición que mantenga ordenada la administración municipal. Durante los primeros días de noviembre, el intendente que termina su mandato mantuvo un encuentro con veteranos de la Guerra de Malvinas. Y hace pocos días participó del primer congreso de la escuela secundaria.

Por su parte, Enrique García, también felicitó a su rival Jorge Macri y admitió su derrota pocas horas después de los comicios. Para aclarar algunas versiones sobre el cambio de mando, el Jefe Comunal saliente mostró números oficiales sobre la cantidad de empleados municipales. El “japonés” también parece haber sentido el golpe.

Ivoskus, ni Ricardo ni Daniel, siquiera mencionaron el nombre del ganador, Gabriel Katopodis. En los escuetos mensajes publicados en Twitter o Facebook solo se limitaban a decir que felicitaban al ganador o le deseaban una buena gestión. El intento de ningunearlo llegó a ese extremo.

Recién para el final de la primer quincena de noviembre, LaNoticiaWeb pudo conseguir definiciones de dos grandes espadas del ivoskismo en el Concejo Deliberante, Juan Callegher, el presidente del cuerpo, y Cinthia Nikolov, titular del bloque oficial. Pusieron la cara y la voz asumiendo el rol de militantes leales.

Al único que se pudo ver, y por foto, fue al intendente Ricardo Ivoskus. Fue durante la inauguración de una capilla en el Cementerio municipal. Los medios fueron invitados una hora después. Sin previo aviso, sesenta minutos antes, El Jefe Comunal cortó la cinta y se retiró rápidamente. Estuvo poco y nada en el lugar, y cuando llegaron los micrófonos ya no estaba.

De su hijo Daniel, el Secretario de Gobierno que fue candidato por el oficialismo, no se sabe demasiado. Algunos referentes políticos se lo cruzaron en el barrio realizando tareas domésticas, otros lo llamaron por teléfono y pudieron hablar unos pocos minutos con él. Su equipo de prensa y difusión renueva, muy de a poco, su cuenta de Twitter y Facebook difundiendo tibiamente algunas actividades institucionales. Pero la última foto fue el 23 de octubre por la noche, en el escenario de la Sociedad Alemana, llorando la derrota con los más fieles y cercanos. Y la última declaración fue aquella polémica que decía que se perdió la batalla pero no la guerra. Hace 22 días no se tienen noticias de él.

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