El presidente del Grupo Servicios Junín adelantó que está todo listo para el inicio de la obra de la tercera planta de rebaje de gas, que dará cobertura a toda la ciudad, y explicó cómo es el ambicioso proyecto del banco de tierras municipal, con el que espera comenzar a dar solución al problema del déficit de vivienda.
Fue el propio Itoiz quien encaró la tarea de involucrarse desde la gestión comunal en la seguridad. “Compramos cámaras de seguridad, creamos la Dirección de Atención a la Víctima”, destacó, y agregó que de viaje por Miramar, vio con asombro cómo el gobierno de ese distrito costero publicitaba un centro de monitoreo, que en Junín ya existe desde hace varios meses.
-¿Cree que su suerte política está atada ahora a una gestión exitosa en materia de vivienda?
-No, no creo que mi suerte esté atada, creo que es un lindo desafío. Cuando comencé a trabajar en seguridad no había nada, lo creamos todo nosotros. Son estos los desafíos que ponen a prueba a un funcionario.
-¿Qué opina del proyecto de Policía Municipal?
-Hoy [por ayer] leía una excelente nota de opinión de Malena Baro en el diario, y coincido plenamente en que la descentralización de funciones sin los correspondientes recursos, no sirve; no podés no pagarle los sueldos a la Policía, sino mirá los problemas que hay en Brasil. Además, está el riesgo de la discrecionalidad, ya pasó con los patrulleros: hay municipios muy chicos que tienen más móviles policiales que las grandes ciudades, obviamente ahí hay un direccionamiento. Por otra parte, creo que la tendencia en el mundo es a centralizar las fuerzas, no a dividirlas. No hay forma de tener el poder político de la Policía, sin recursos económicos propios y sin el poder de sancionar a un agente en caso de incumplimiento de la función. Si vos no podés sancionar, no mandás. En Junín tenemos el poder político de la Policía porque aportamos 2 millones de pesos al año, a través de la Tasa Complementaria de Seguridad. El traspaso de la Fuerza tiene que efectuarse con algún recurso afectado a cada municipio de algún impuesto provincial.
Ampliación del gas
Sobre la construcción de la tercera planta de rebaje de gas, Itoiz dijo que “ya está terminado todo lo administrativo” y que la obra, que se pondría en marcha a la brevedad, demandará 180 días. Afirmó que las tarifas del gas están congeladas desde 2001, por decisión del Gobierno nacional y detalló que en Junín sólo 15 personas adhirieron a la quita de subsidios voluntaria del Gobierno.
Hoy el gas de red llega a 25 mil hogares juninenses, y con esta tercera planta, podría ampliarse el cupo a la totalidad de los hogares de nuestra ciudad, en total, unos 35 mil.
La construcción de la tercera planta incluye dos obras: una primera estará ubicada sobre la mano izquierda de la Avenida de Circunvalación (sentido desde Ruta Nacional Nº 188 hacia la Ruta Nacional Nº 7), a la altura del llamado “Boliche Amarillo”, en donde se bajará la presión del gas de 60 a 25 bar; luego ésta se conectará a otra estación reguladora que se erigirá en Avenida de Circunvalación y Posadas, en la que se reducirá de 25 a 4 bar.
Itoiz confirmó que la conexión a la red no se hará, esta vez, a través del sistema de consorcios, sino que “se declarará de utilidad pública y pago obligatorio, de manera que las eventuales dificultades de organización por parte de los vecinos, no sean un impedimento para el desarrollo de la obra”.
Con respecto a la quita de subsidios, Itoiz vislumbra un escenario complicado para el Gobierno nacional, ya que de dejarse de aplicar podrían generar una escalada inflacionaria. “Lestar Química SA utiliza entre un 5 ó 6 por ciento del total del consumo de gas de Junín”, detalló Itoiz, advirtiendo los altos costos que podrían generar a la industria la quita de estos beneficios. “Creo que el Gobierno va a ser muy cuidadoso con la industria”, aseveró.
Déficit de vivienda
En un contexto donde para la clase media es casi imposible acceder a un crédito para comprar o construir una vivienda, Itoiz adelantó a este diario cómo será el plan de vivienda municipal y dijo que mientras los bancos no otorguen créditos hipotecarios, con una tasa inferior al 10% de interés, a pagar en un plazo de 20 años, el déficit habitacional –que existe en todo el país, no sólo en Junín- seguirá profundizándose. “Las viviendas van quedando chicas, las familias se amplían”, graficó, y agregó que “si no tenés un terreno, el crédito no te alcanza, por lo que la problemática es realmente muy compleja”.
Según reveló Itoiz a este diario, en Junín existen 5 mil expedientes ingresados al municipio con pedidos de materiales y terrenos, o ambas cosas, por lo que ahora desde la empresa Grupo Servicios Junín pedirán el traspaso de esos documentos, para comenzar a darle solución, una tarea que no será rápida ni sencilla, y cobrar las deudas.
-¿El nivel de morosidad es elevado?
-No, en absoluto, porque es gente trabajadora.
-¿Con qué sueña en esta nueva etapa?
-Soñar, sueño con darle solución a todos los pedidos, pero sé que es imposible en un corto plazo. Por eso me conformo con que la empresa empiece a funcionar, y si en un año les di solución de vivienda a 30 ó 40 familias, entonces todo marcha bien.
-¿A qué atribuye los altos precios de los terrenos y propiedades en Junín?
-A que ha habido un aumento muy importante de la renta agrícola ganadera en la región y mucho de ese dinero se destina a la compra de inmuebles, porque aún hay desconfianza en los bancos.
-¿Cómo van a hacer para saldar esta deuda social?
-Vamos a crear un banco de tierras propio. El municipio tiene entre 300 y 400 municipios que podría transferirnos, es un buen número, sobre todo si se tiene en cuenta que, en ocho años, el Plan Federal construyó unas 500 casas, con todo el empuje de los fondos del Gobierno nacional. El banco de tierras es un modelo casi inédito, existe un sistema similar en el país en Florencio Varela, donde el intendente es Julio Pereyra. No vamos a construir viviendas, sólo vamos a financiar el acceso a los terrenos y materiales, y analizaremos caso por caso, por lo que la cuota va a depender de cada ingreso, y al principio comenzaremos con la gente que pueda pagar la cuota, porque el proyecto, en su inicio, para que funcione, tiene que ser rentable.




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