Un terremoto de magnitud 6 en la escala de Richter afectó a la región de Emilia Romagna, en el norte del país. Las víctimas fatales son al menos seis, y 3000 personas quedaron sin hogar. También destruyó edificios históricos.
El primer temblor de magnitud 6 en la escala de Richter ocurrió a las 4:04 de la mañana entre Modena y Mantova, con epicentro a una profundidad relativamente baja de cinco kilómetros y a 35 kilómetros al noroeste de Bolonia, dijo el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS por sus siglas en inglés).
El movimiento telúrico fue uno de los más potentes que sacudió la región desde los años de 1300, dijo Adriano Gumina, empleado de Defensa Civil. Según las primeras imágenes difundidas en la televisión, algunos edificios antiguos sufrieron daños: se derrumbaron techos, hubo agrietamientos en torres de iglesias y desprendimientos de ladrillos de algunas fachadas.
En la réplica, de 5,1 de intensidad, el herido es un bombero que se precipitó desde la cuarta planta de un edificio de la localidad de Finale Emilia, en la provincia de Módena, donde se derrumbó parte de la Torre del Reloj, una construcción del siglo XIV. La réplica también se sintió en la localidad de San Agostino, en la provincia de Ferrara, donde cedió parte de la Casa Consistorial.
Franco Gabrielli, jefe de Defensa Civil, dijo a la Associated Press que cuatro personas murieron: dos trabajadores en una fábrica que se derrumbó y dos mujeres al parecer por ataques cardíacos posiblemente causados por el miedo. Pero la agencia alemana dpa elevó la cifra de muertos a seis, al informar que una quinta persona murió en una fábrica metalúrgica de las proximidades, y una sexta víctima fue hallada en una zona industrial en Bondeno, unos 15 kilómetros al norte de Sant’Agostino. Cerca de 3000 personas quedaron sin hogar tras el movimiento sísmico: unas 2500 en la provincia de Modena y otras 500 en Ferrara.
El Papa Benedicto XVI, en su tradicional audiencia dominical desde su balcón ante la Plaza de San Pedro, dijo que estaba “cerca en espíritu” con los afectados por el sismo. El flamante canciller francés, Laurent Fabius, envió una nota al gobierno italiano en la que pone a Francia “a disposición para cualquier ayuda que necesite”. También expresó su solidaridad para con la población y las autoridades italianas. “Mi pensamiento está dirigido naturalmente hacia las familias de las víctimas a las que envío mis condolencias”, concluyó la nota de Fabius.
“El sismo fue fuerte y duró bastante”, dijo Emilio Bianco, recepcionista en el hotel Canalgrande de Modena, ubicado en un palacio del siglo XVIII. El hotel no tuvo daños, como gran parte de Modena, pero numerosos huéspedes salieron a la calle apenas sintieron el sismo, agregó.
Muchas personas se encontraban despiertas a las 4 de la mañana en la localidad debido a que era una “noche blanca”, sin oscuridad completa en esta época del año, con tiendas y restaurantes que funcionan las 24 horas. En un principio estaba programado que los museos permanecieran abiertos, pero cerraron debido al estallido, el sábado, de una bomba afuera en una escuela en el sur de Italia, en el que murió una estudiante.
El epicentro del sismo se ubicó entre los poblados de Finale Emilia, San Felice sul Panaro y Sermide, pero el fenómeno se sintió hasta la Toscana y Alto Adige, en el norte.
A fines de enero, un movimiento telúrico de magnitud 5,4 sacudió el norte de Italia. Algunos edificios fueron desalojados en Milán como medida de precaución y hubo informes de que causó desprendimientos y grietas en edificios. Y en 2009, un sismo devastador dejó al menos 300 muertos en la ciudad de L’Aquila, en el centro de Italia.<
Ap y dpa
La clave
EPICENTRO. El epicentro del temblor se situó en el valle del Po, y el hipocentro a una profundidad de diez kilómetros. Finale Emilia y San Felice fueron las que sufrieron mayores daños. En esta última se derrumbó una iglesia y varios lugares históricos se vieron afectados.

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