Ni el severo plan de ajuste recientemente anunciado pudo impedir un nuevo sacudón en la bolsa. Los temores a un contagio de la crisis griega y un eventual cese de pagos de la Casa Blanca desataron una fuerte especulación.
Los temores a un contagio de la crisis griega y el eventual anuncio de un default de Estados Unidos causaron ayer una nueva jornada de tensión en las bolsas del Viejo Continente. Hace menos de diez días Italia denunciaba un “ataque especulativo” contra la península. El fantasma se alejaría, según los partidarios de los recortes, con el anuncio por parte del gobierno de un plan de ajuste diseñado para ahorrar 90 mil millones de euros en los próximos cuatro años. Sin embargo, la calma duró poco y, a pesar de las promesas de austeridad, la bolsa de Milán volvió a quedar en el ojo de la tormenta financiera. Perdió 2,81% y lideró otro miércoles negro para la economía de Europa, que ya lleva tres días consecutivos de fuertes pérdidas bursátiles.
Sólo un día después de que la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, diera el visto bueno al programa del ministro de la Economía italiano, Giulio Tremonti, para reducir el déficit y la deuda pública, volvió con fuerza el temor de que la tercera economía de la zona euro termine “rescatada” como Grecia, Irlanda y Portugal. Ayer, el país tuvo que salir otra vez al ruedo del mercado y debió colocar parte de su deuda en bonos del tesoro por un valor de 942,4 millones de euros y una rentabilidad en aumento de hasta el 4,07%.
A través de un comunicado, el Ministerio de Economía y Finanzas aseguró que “el Estado italiano recibió una demanda de este tipo de bonos por un valor de 1593 millones de euros”, superior, por lo tanto, a la oferta.
La nueva subasta llegó luego de que el martes Italia colocara 7500 millones de euros en bonos a seis meses y 1500 millones de euros en títulos a dos años, con una rentabilidad en niveles que no se registraban desde 2008, del 2,269 y del 4,038%, respectivamente.
A finales de la semana pasada, los mercados habían dado una tregua, pero el lunes la incertidumbre volvió a ocupar las primeras planas luego de que la agencia de calificación Moody’s anunciara su decisión de rebajar tres niveles el rating de la deuda griega (150% del PBI) de Caa1 a Ca, que significa “impago con poca perspectiva de recuperación”.
Vulnerable como nunca y con su economía estancada hace más de diez años, Italia también quedó bajo la lupa de la calificadora por su también enorme deuda pública, 120% del PBI, unos 1,8 billones de euros. <

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