San Juan.- El ciclo de música, tango y vino en el Submarino fue un éxito entre los viajeros.
“Teniendo en cuenta las diversas complicaciones que se vivieron en el país durante este invierno como la notable falta de combustible, estamos muy satisfechos porque Ischigualasto sigue siendo uno de los destinos más visitados y hemos superado ampliamente el número de turistas que llegaron en el mes de julio comparado con el año anterior”, dijo José Torres, titular del Ente Autárquico Ischigualasto, que administra el parque.
También comentó que las personas que llegan al lugar son en su mayoría oriundos de las provincias de Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe, “además de una notable presencia de sanjuaninos que vienen a disfrutar de su propio paisaje”, señaló.
A partir de las 9.00 los guardaparques y guías del lugar habilitan la entrada para en 30 minutos más, comenzar con la primera “caravana” turística, donde en plena temporada de receso invernal alcanzó un promedio de 30 a 35 movilidades por recorrido.
Al subir a las movilidades el guía explica el porqué del nombre del lugar. “Ischigualasto, es un vocablo diaguita, que significa tierra sin vida”, dijo Ariel Elizondo, uno de los 10 guías del lugar. Así se introduce al circuito que dura tres horas para poder visitar y conocer las cinco formas geológicas más importantes.
En esos 40 kilómetros sólo se puede observar el 20% de la totalidad del parque que es considerado Patrimonio de la Humanidad.
La primera parada que se hace es en la formación el gusano, seguida por el Valle Pintado, la esfinge y la cancha de bochas, donde en todo momento el guía hace referencia a la importancia de cada uno de los elementos por lo que solicitaron caminar por un sendero delimitado con piedras.
Sin dudas el Submarino fue el punto más llamativo para quienes llegaron al lugar ya que se disfrutó del ciclo de Música Clásica, Tango y Vino, un evento cumplió su sexta edición, y que es organizado por el Ministerio de Turismo y Cultura de la provincia. Este punto despertó en los turistas muchos sentimientos, “hay gente que se emociona hasta las lágrimas”, comentó Oscar Barzola, miembro de la orquesta Opus Siete.
El repertorio de este grupo musical llevó tango, milongas, folclore y música de películas, que fueron interpretadas por bailarines del ballet municipal San Juan Nuestro Tiempo, dirigidos por el arquitecto Gerardo Lecich. “Es maravilloso uno no se puede ir de acá sin querer fotografiar todo incluso con los bailarines”, dijo Analía una turista que llegó desde la ciudad porteña de Caballito.
Al finalizar la interpretación musical y el tango, en un pequeño y rústico toldo los visitantes pudieron degustar algunos varietales locales.
Además de todos estos atractivos José Torres, destacó que para mayor comodidad de los visitantes se realizaron 15 cocheras para quienes se queden a almorzar en el lugar. “También habilitamos un sector de camping con tres quinchos y mesas, cada uno de los lugares se encuentran delimitados”, añadió.
De esta manera Ischigualasto es un lugar que no sólo se puede visitar de mañana, sino que a partir del 15 de septiembre se habilitan los recorridos nocturnos a la luz de la luna llena.
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