Los datos se desprenden de un informe del área de Control Urbano de la Municipalidad.
El boom inmobiliario fue reconfigurando el rostro de la ciudad a lo largo de la década.
LOS NUMEROS
43%
de los trámites de obras con Uso de Suelo Conforme que se inician concluyen con el Permiso de Edificación correspondiente, según detalla un informe de Control Urbano de la Municipalidad.
EL DATO
Del total de las obras regulares concluidas durante el 2010, es decir, 132 con sus correspondientes permisos de edificación, sólo el 12% concluye el proceso como obra aprobada. Estas son construcciones que se ajustan completamente a la normativa urbana y de edificación vigentes.
Aproximadamente el 75% de las obras fiscalizadas en Capital son irregulares, es decir, que no culminaron los trámites de uso de suelo y permiso de edificación, según detalla un informe de la Dirección de Control Urbano de Corrientes.
Corrientes cuenta con 356.314 habitantes, 104.841 viviendas, y una densidad poblacional de 712,6 hab./km2, lo cual representa el 35% de la población de la provincia y el 34,5% del parque habitacional. En el 2010 se iniciaron 552 consultas de uso de suelo, referidas a obras, de las cuales se respondieron los dos tercios (362). Del total de las consultas respondidas, aproximadamente el 75% tuvo una respuesta favorable, es decir, el uso de suelo conforme (269).
Sin embargo sólo el 43% de dichos trámites concluyeron con el correspondiente permiso de edificación (116), según detalla un informe del director general de Control Urbano de la Municipalidad, Daniel Bedrán. El artículo acercado a El Litoral, indica que en el mismo período concluyeron el proceso de edificación 132 obras, de las cuales el 88% se registró en contravención (116), y sólo se aprobó el 12% (16). Este conjunto representa un 49% de las consultas de uso de suelo conforme. Por ello, se infiere que el 51% de las consultas que no continuaron el trámite no avanzaron más allá o, comenzaron la edificación sin culminar los pasos que exigen las normativas vigentes.
En ese mismo año, con una planta de 13 inspectores, se realizaron 642 actuaciones. Algunas derivaron en actas de infracción y se paralizaron obras. De ese total, 482 son irregulares, lo que representa aproximadamente un 75%.
Dos ciudades en una
Los datos se corresponden con lo que se denomina ciudad formal, es decir, donde mayoritariamente intervienen profesionales del sector, entre ellos arquitectos, en las cuales las normativas urbanas y edilicias son exigibles.
Pero en Corrientes también convive otro tipo de ejido, lo que se conoce como “ciudad informal”, donde predomina la autoconstrucción. “Aunque en términos normativos les compete las generales de la ley, en la práctica concreta, su incidencia es casi irrelevante”, detalla el informe y añade que de modo aproximado se puede establecer que “territorialmente la ciudad informal representa las tres cuartas partes de la misma”. Se trata de los sectores invisibles, donde no se ha puesto en consideración a los menos favorecidos.
Si bien la Comuna interviene en la fiscalización, el vasto universo de edificaciones dificulta la instrumentación eficiente de los mecanismos de control, diagnostica el informe. Hace diez años que se experimenta el llamado boom inmobiliario. El fenómeno se debe, en parte, por el crecimiento económico del país, en general, y en particular por un cierto excedente proveniente del sector agropecuario principalmente que busca en la inversión inmobiliaria un refugio financiero, a diferencia de las grandes urbes del mundo, donde el desarrollo se vincula a los procesos de industrialización. Esta primavera fue una de las principales causas del crecimiento edilicio de la Capital.
“Un importante y creciente número de obras de edificios de viviendas colectivas en altura, oficinas, hoteles y otros, están reconfigurando desde hace no muchos años la clásica y bucólica imagen de una ciudad de casas bajas y de cierta tranquilidad provinciana, esta realidad se está modificando a un ritmo y una velocidad sin precedentes, y en buena medida, como forma de resguardo financiero y económico de esos excedentes que hemos mencionado. Prueba de ello, es que prácticamente la gran mayoría de dichas inversiones se hacen con recursos propios, casi sin recurrir a mecanismos de financiación bancaria”, detalla Bedrán.
“Este tipo de edificios en altura (entre medianeras y de perímetro libre o semiperímetro libre), han comenzado a reconfigurar la morfología de la ciudad, generando además un incremento en la densificación de la misma, cuestiones ya previstas por el Código de Planeamiento Urbano, pero que sin embargo, comienzan a generar no pocas quejas”, expresa el informe.
Sin embargo, “la falta de mecanismos de control adecuados, más las viejas y malas prácticas instaladas entre el colectivo de actores que participan en el proceso edificatorio, han llevado en algunos casos a situaciones extremas”. Entre ellas ocupación del pulmón de manzana, exceso en alturas máximas permitidas, exceso en las superficies máximas edificables, daños directos sobre edificios vecinos.
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