Irak: indemnizan a torturados

Fue un acuerdo extrajudicial entre prisioneros iraquíes y una firma contratada por el gobierno de EE UU para aportar traductores. Los acusaban de participar de los vejámenes.
Por primera vez desde que comenzó la ocupación de Irak, una empresa contratada por el Ejército estadounidense debió pagar una millonaria indemnización a un grupo de detenidos en la prisión de Abu Ghraib. La firma en cuestión es Engility Holding Inc., acusada de conspirar para torturar a presos en la cárcel. La compañía llegó a un acuerdo extrajudicial para entregar 5,28 millones de dólares a 71 ex prisioneros iraquíes, encerrados entre 2003 y 2007.

Se trata de la primera empresa que paga un resarcimiento a un grupo de detenidos por el maltrato perpetrado contra ellos. En 2006, L-3 Service Inc –una firma subsidiaria de Engility– había suministrado unos 6000 empleados que debían cumplir funciones como traductores en Irak, por los que el gobierno del por entonces presidente George W. Bush pagó 450 millones de dólares. Los demandantes acusaron a los intérpretes de la empresa de participar en los maltratos o de haber sido cómplices de ellos en diferentes centros de reclusión que administraban las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos.

El acuerdo fue alcanzado en octubre pasado. Sin embargo, recién se hizo público ayer, cuando salió a la luz un informe financiero de Engility. Ni los abogados demandantes ni los representantes de la empresa abundaron en información sobre el caso, ya que existe un acuerdo para mantener bajo confidencialidad los detalles del arreglo.

Baher Azmy, uno de los letrados de los ex prisioneros, apenas explicó que cada uno de los 71 afectados recibió una parte de la compensación monetaria por haber sufrido torturas y abusos, pero prefirió no precisar cómo fue distribuido el dinero.

La prisión de Abu Ghraib fue construida en 1980. Se hizo tristemente famosa en 2004, cuando aparecieron una serie de fotografías que dieron la vuelta al mundo. Las imágenes dejaban al descubierto los abusos físicos y psicológicos a los que eran sometidos los presos iraquíes por militares estadounidenses.

En mayo de ese mismo año fue creada la comisión de investigación sobre los abusos en Abu Ghraib, presidida por James Schlesinger, ex secretario de Defensa de los Estados Unidos. Meses después, la comisión presentó un informe en el que concluyó que la responsabilidad indirecta de los hechos afectaba "a toda la cadena de mando hasta Washington". Especialmente, al general Ricardo Sánchez, por entonces jefe de las tropas estadounidenses en Irak. La conclusión fue que todos los funcionarios implicados sabían lo que ocurría pero no hicieron nada para impedirlo.

Por los maltratos perpetrados, siete militares estadounidenses fueron procesados y luego condenados. De todas formas, todavía están siendo investigados más de 300 casos de abuso, incluso fuera de la cárcel en cuestión.

Antes de caer en manos del gobierno de LOS Estados Unidos, la prisión de Abu Ghraib fue utilizada por el dictador Saddam Hussein para retener y torturar a prisioneros políticos. Tras la invasión de Irak en 2003, fue bautizada por las tropas estadounidenses como "Camp Redention

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