El Ipross se quejó de los reclamos de la Feclir

Los responsables de la obra social pusieron en duda la representatividad de la organización médica.

También, en forma conjunta, Alcides Pinazo y Sergio Wisky cuestionaron los montos de deuda reclamados por las clínicas.

Desde la Obra Social provincial (Ipross) salieron a repudiar las declaraciones del presidente de la Federación de Clínicas de Río Negro (Feclir), Carlos Gigena. La Junta de Administración en pleno, junto al secretario técnico, Sergio Wisky, manifestaron su malestar con “una organización que dista mucho de ser una legítima representación de las Clínicas y Sanatorios de Río Negro, toda vez que año a año vienen perdiendo asociados y pasó de ser una asociación de 23 clínicas a representar sólo a 4 o 5”.

El interventor del Ipross, Alcides Pinazo, aseveró que "la inestabilidad de dicha ‘representación’ se ve claramente también cuando casi de una manera esquizoide reclaman deudas que pueden pasar de 15 millones de pesos a reclamar un mes después 24 millones de pesos. Como corolario de estas declaraciones y reclamos, el 7 de septiembre volvieron a reclamar el pago de la deuda que, esta vez, según los cuatro directivos que representan a sus cuatro clínicas ascendía a 30 millones de pesos”.

“Es evidente que con la misma liviandad que se presentan en los medios de comunicación y sin desparpajo hablan de millones y millones, hoy pretenden desacreditar una política orientada a ordenar la inversión en salud de la Provincia”, expresó enojado Pinazo.

En tanto, Wisky precisó que "el subsector privado de salud es un actor importante, es innegable. Pero que dos dueños de clínicas con intereses solamente económicos, usando las necesidades de los rionegrinos se arroguen el derecho de imponer políticas públicas es una gran omnipresencia que de ninguna manera se va a permitir".

Por su parte, los vocales gremiales agregaron que "sólo nos moviliza la búsqueda de lo mejor para nuestros afiliados. Creemos que un sistema de salud debe estar sustentado en la búsqueda de satisfacción del usuario, eficiencia como imperativo ético de evitar el derroche y sobre todo de la equidad como elemento clave".

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