Desde la mayor obra social de la provincia aseguraron que entre 2009 y 2010 se aplicaron subas cercanas al 22 por ciento.
En la obra social aseveraron que a lo largo del año último los prestadores recibieron una mejora del 12 por ciento, y en lo que va de 2010, otro 10 por ciento, con lo cual en dos años la suba fue del 22 por ciento, con lo cual para el segundo semestre no se espera que haya otro incremento.
Las finanzas del IOSPER se apoyan esencialmente en los aportes que recibe de los agentes del Estado y del mismo Estado como patrón. Por tanto, sus erogaciones están atadas a esa variable: si no hay aumento salarial en la Administración, no hay movimiento en los montos que paga a los prestadores.
El IOSPER, según sus autoridades, recibe el menor aporte entre las obras sociales provinciales del país, con un promedio del 6,39 por ciento: un afiliado activo aporta un 3 por ciento de su salario, y otro 4 por ciento realiza el Estado, en tanto que los pasivos, aportan el 4 por ciento de su salario, y el Estado, el 2 por ciento, en vez del 4 por ciento histórico.
Ese recorte, producido en 1996 como consecuencia de la aplicación de una ley de emergencia económica dictada por la provincia, es eje de un reclamo que el IOSPER entabló en la Justicia, aunque lo perdió ante la máxima instancia, el Superior Tribunal de Justicia, y ahora aguarda que se habilite el camino de la Corte Suprema de la Nación. Aunque la expectativa es alcanzar acuerdos fuera de los estrados judiciales, según dicen en la obra social.
“El directorio en pleno se reunió con el gobernador en Buenos Aires, y se ha planteado esta situación. Nos prometió la revisión de la situación, y trabajarlo juntos. Ese fue el compromiso formal que hizo”, dijo Silvio Moreyra, presidente del directorio del Instituto. Y ése, es un paso clave que pretenden dar: conseguir un gesto del gobierno que les permita recuperar aquel 2 por ciento, aunque sea de modo escalonado.
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