En plena crisis financiera, La Scaleia paga más de 6 millones de pesos para pasar el lampazo,limpiar baños y sacar papeles de su edificio
En mayo último, el Instituto Obra Médico Asistencial (IOMA) aumentó el precio de todos los bonos de consulta para sus beneficiarios (A, B y C). A raíz de las paritarias acordadas entre marzo y abril, que oscilaron un 20 por ciento, la recaudación por descuento de cada uno de los afiliados también se incrementó en forma proporcional.
Sin embargo, el instituto fundado en 1956 y actualmente con alrededor de 2,5 millones de beneficiarios a lo largo de todo el territorio bonaerense, no goza de buena salud financiera. Ni contable.
Junto con la cartera sanitaria y la Agencia de Recaudación Bonaerense (Arba) es el organismo con el peor cronograma de pagos a sus proveedores. Dicho de otro modo, es el que ostenta el triste récord de las demoras para hacer frente a sus compromisos, en algunos casos por servicios e insumos básicos para la salud. El dato tampoco sorprende, pero bien vale como contexto: gran parte de las empresas que trabajan con el IOMA temen que llegue un bono para saldar sus deudas. El tema es vox pópuli.
Los farmacéuticos bonaerenses, por ejemplo, peregrinan para cobrar lo que les corresponde por convenio y así poder practicar los necesarios descuentos a los afiliados. Otro tanto les sucede a los médicos, clínicas y proveedores varios.
Hasta aquí, nada nuevo. Pero mientras todo esto sucede, el IOMA, administrado por Antonio La Scaleia, con el respaldo de la cúpula de UPCN, sí aprueba pagos millonarios en concepto de “limpieza”. Curioso o, al menos, paradojal.
Pruebas sobre la mesa: uno de los primeros pagos aprobados durante el año, con fecha 16 de marzo, corresponde al expediente 2914-8652/2012, en beneficio de la empresa Martín y Cia SA, por $ 6.133.862,40. ¿Qué hace esta compañía? Limpia. Barre oficinas, desinfecta inodoros y junta papeles que quedan en los más diversos recovecos de las sedes de IOMA.
Se sabe, el instituto no cuenta con sedes hospitalarias, no tiene manejo de residuos patogénicos ni desperdicios vinculados con insumos médicos, los cuales requieren de un tratamiento especial. Hay basura tradicional en el organismo, y Martín y Cia SA la barre, por más de seis millones de motivos. Así de simple. Y de sospechoso.
La suma deja boquiabiertos. Pero las razones comienzan a entenderse cuando se hurga en las profundidades del proveedor, que tiene varios domicilios en La Plata, otros en CABA y hasta en Mar del Plata.
Durante la asamblea del 4 de marzo de 2011 quedó como director suplente Gustavo Julio Kein. ¿Quién? Más conocido por su apodo, este hombre próximo a cumplir 52 años, tan amante de la limpieza como del póker, es uno de los empresarios más conocidos por prácticamente todos los encumbrados funcionarios provinciales. Multifacético si los hay, Kein hace de
todo. Con el abogado Eduardo Carlos Alamos también son socios en Costas Argentinas SA (explotación balnearia y hotelera, entre otros), Servicios en Acción SA y Goya Corrientes SRL (seguridad). Es un as en la limpieza y la seguridad.
Nada de esto es nuevo. Menos para “El Tano”, el titular de IOMA, quien conoció bien los manejos administrativos de la entidad cuando fue director de Prestaciones y, luego, vicepresidente. La Scaleia, hoy con una sorda interna con el ministerio de Salud, acumula causas. Todo el mundo lo sabe.
A la conducción del IOMA se la investiga, por ejemplo, por la posible sobrefacturación de prótesis ortopédicas, luego de que se rompió con el histórico convenio con más de cien prestadores, para ser reducidos a un puñado. También, por el supuesto pago de servicios de internación domiciliaria a pacientes que gozaban de muy buena salud o que estaban de viaje en el exterior. Y la más reciente denuncia está vinculada a la provisión de drogas oncológicas, por una cifra millonaria, a beneficiarios fallecidos. Sí, fallecidos.
Este expediente obra en trámite actual ante la Unidad Fiscal de Investigaciones Complejas N° 8 de La Plata. Incluso algunos funcionarios ya tuvieron que presentarse a declarar. Pese a ello, la presumible lógica de avanzar sobre fondos públicos no parece haber cesado.
Para seguir
Hay varias cuestiones a tener en cuenta:
1. IOMA cuenta con propio personal de maestranza, sin embargo, de la limpieza también se encarga una empresa que cobra cifras millonarias.
2. Martín y Cia SA está denunciada por ATE por “negrear” a sus empleados y brindar pésimas condiciones de trabajo.
3. Un empleado de limpieza de Martín y Cia SA gana menos de 4.000 pesos. ¿Cuántos trabajadores precisa para
limpiar uno edificio? ¿Diez por piso? ¿Veinte? Los números no cierran por ningún lado.
4- A Kein, el referente de esta empresa, se lo conoce en prácticamente todos los despachos contables de la Provincia. Muchos empleados creen que tiene más poder que varios funcionarios. Las sospechas de retornos están siempre a la orden del día.
5. Tanto Kein como su socio Alamos aparecen vinculados a la omnipresente Cooperativa de Trabajo General San Martín, con servicios básicamente emparentados con la limpieza y la salud. El primero fue denunciado durante la actual gestión bonaerense por legisladores de la oposición.
En las empresas relacionadas con Kein y Alamos no brindaron respuestas a las consultas realizadas por La Tecla. En la obra social, tampoco. No es la primera vez que La Scaleia opta por el silencio ante denuncias de este tipo.

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