El Intendente fue interpelado por el Concejo Deliberante en una sesión especial. El mandatario explicó que aceptó la tercerización del cobro de tasas municipales vencidas que le propuso el ex secretario de Hacienda, Néstor Requelme, para poder sanear la economía comunal atento a la deuda que le dejó la anterior gestión y las pérdidas económicas originadas por las tres inundaciones que ocurrieron en esta ciudad
La gente comenzó a llegar al recinto desde bastante tiempo antes de la hora estipulada para el inicio de la sesión especial.
Los funcionarios del gabinete del Departamento Ejecutivo participaron en su totalidad de la sesión, al igual que los consejeros del Frente Amplio Progresista y la presidenta del Consejo Escolar, Liliana Basile. Asimismo, integrantes de diferentes espacios Justicialistas se acercaron al Concejo para "brindarle apoyo" a Inza. Se vio a militantes de La Cámpora, del Peronismo 26 de Julio y de la Juventud Peronista local, entre otros, los cuales coparon en su mayoría el recinto.
También se pudo apreciar en el lugar a representantes de otros espacios políticos, como al presidente de la UCR de Azul, Leandro Prat; y al referente del Partido Socialista, Eliseo Lafuente.
La familia del jefe comunal también estuvo acompañándolo. La primera en ingresar al recinto fue su esposa, Rita Núñez. Más tarde, acompañando a su padre, llegaron Juan Ignacio y Alejandro, quien en principio se quedó escuchando lo que sucedía en el pasillo de acceso al recinto (luego ingresó), cuyas puertas debieron permanecer abiertas de par en par, en razón a la significativa cantidad de personas que se acercaron al primer piso del palacio comunal.
Encabezados por su secretario General, Omar René Varela, integrantes del Sindicato de Trabajadores Municipales de Azul también presenciaron la sesión especial.
Una importante cantidad de gente se acercó al recinto para presenciar la sesión de ayer. Incluso, muchas personas debieron escuchar lo que sucedía desde el pasillo. (FOTO: ADRIAN GELOSI)
Casi una hora después de lo estipulado, más precisamente a las 20.52, subió desde su Despacho el intendente José Inza. Lo hizo acompañado por algunos de sus funcionarios -entre los que se encontraban el secretario de Gobierno, Héctor Bolpe; el subsecretario de Legal y Técnica, Emanuel Barrionuevo; Claudio Santillán, de la Dirección de Ingresos Públicos; Lucio Egyptien, de la Dirección de Auditoria y Control de Gestión.
El jefe comunal fue recibido con aplausos por aquellos que se acercaron a demostrarle su apoyo, quienes apenas lo vieron ingresar comenzaron a entonar las estrofas de la marcha peronista.
En principio, Inza saludó a varios militantes que se acercaron para brindarle su apoyo y a cada uno de los integrantes de las diferentes bancadas.
Fue notorio el malestar existente en varios militantes del FpV con algunos ediles del bloque del Frente para la Victoria, sobre todo con el presidente del cuerpo, Alejandro Lozano, a quien un militante le gritó "Gordo vendido".
"Cuando Duclós tenía minoría en el Concejo no lo hicieron subir nunca. Acá están entregando a un compañero", dijo otro.
La sesión se demoró unos minutos más debido a que se solicitó a quienes se habían ubicado detrás de los ediles que se corriesen de esos lugares. El encargado de hacer el pedido fue el Intendente Municipal. "Venimos a apoyarte, José", se escuchó en ese momento. "Esto no es peronismo", dijo Varela mientras se trasladaba hacia otro sector del recinto.
Ante ese panorama y para que todos pudiesen observar la sesión, quienes se encontraban sentados decidieron pararse para lograr así un mayor espacio y que nadie tuviese que retirarse del lugar. De todas formas, varios de los asistentes debieron conformarse con escuchar lo que sucedía desde el pasillo.
Varios fueron los pedidos de silencio a la "barra" emanados desde la presidencia del cuerpo. Incluso, en algún momento se destacó que ante la continuidad de los gritos y el bullicio se desalojaría la sala.
(Foto: Nacho Correa)
La interpelación
El Intendente asistió al recinto y se sentó junto al secretario de Gobierno Héctor Bolpe y el subsecretario de Legal y Técnica, Emanuel Barrionuevo; de cara a los concejales.
Las respuestas fueron en su mayoría respondidas por el propio Intendente mientras que Bolpe fue poco lo que aportó.
Los que mayormente preguntaron fueron los concejales Claudio Molina y José Cordeviola del Frente Amplio Progresista; Juan Sáenz y Andrea Marina de la UCR; y Agustín Carús y Ramiro Ortíz de Unión Pro.
Luis Conti, presidente del bloque de Frente para la Victoria, se limitó a tratar de poner en orden la sesión y solicitar a los concejales de la oposición se limiten a hacer preguntas sin opinar.
Antes que comenzara la interpelación en sí, Inza dio lectura a un informe detallando el proceso que lo llevó ayer al Concejo y luego basó sus declaraciones en esos mismos conceptos.
No obstante, como dato nuevo surgió sobre el transcurso de la sesión especial que había iniciado un sumario administrativo para deslindar responsabilidades de los funcionarios intervinientes, aunque no habló de ninguno en particular, a excepción del ex secretario de Hacienda, Néstor Requelme, a quien responsabilizó por haberle propuesto la cuestionada tercerización.
No obstante, especificó que "no estoy sospechando de Requelme. Para salvaguardar la transparencia decidí que renuncie, pero no tengo derecho a sospechar de él".
Según lo informó anoche, el sumario se inició la semana pasada. Además, opinó que es prematuro hablar de denuncia penal, sosteniendo que "no podemos especular".
Antes de que Inza tomara la palabra, el concejal Conti, aclaró que la fuerza no estaba a favor de las tercerizar servicios y destacó que "creemos en su hombría de bien y que ha sido mal asesorado".
En este sentido, cabe señalar que si bien a lo largo de la sesión todos los cañones apuntaron hacia Requelme, Inza indicó que no tenía razones para sospechar de algo ilícito.
La argumentación de Inza
El Intendente explicó que el expediente que luego estuvo sospechado de irregularidades, fue iniciado por el propio Requelme y que ante "las controversias" surgidas a partir de la denuncia pública del FAP, "tomé cartas en el asunto".
Luego aseguró que su decisión de aceptar esta tercerización que le ofreció el ex secretario de Hacienda, se debió a la necesidad de cobrar tasas atrasadas ante "la grave situación económica del municipio".
Dijo que esto se vincula con la deuda dejada por la anterior gestión, habló puntualmente de un déficit estructural y deuda flotante, y las pérdidas económicas que derivaron de las tres inundaciones que ocurrieron en Azul.
Inza entendió que esto "es un grave impedimento para llevar adelante una gestión".
En este marco, resaltó que "el recupero de deuda era un paliativo" y se buscaba pagar deuda a proveedores y sanear la economía municipal.
Se refirió a un municipio aletargado social y económicamente con una complejidad financiera cada vez mayor.
Puntualizó que requería de estos fondos que supuestamente se lograrían a partir de la fallida licitación, para equipamiento, vehículos, maquinarias; ocuparse del deterioro edilicio de la Municipalidad de Azul y levantar la pauperización salarial de los empleados municipales, quienes poseen "uno de los peores salarios de la provincia".
"Por todo ello tomé la propuesta de Requelme para acceder a los fondos en mora", explicó el mandatario.
Se refirió además a la justicia social y la posibilidad de poder recuperar esos fondos para destinarlos a la comunidad.
Expresó en otro tramo de su alocución y antes del inicio de las preguntas que "asumo mi responsabilidad para gobernar, pero acá hay cuestiones técnicas que exceden mi competencia".
Al hacer referencia a la conferencia que brindó previamente a tomar la decisión de dejar sin efecto la licitación, indicó que estuvo mal asesorado por Requelme, de quien en todo momento se refirió como "el secretario".
Tal como lo había hecho anteriormente, pidió disculpas al FAP y a la UCR por acusarlos en ese momento de haber utilizado el tema para provecho político partidario.
Al enumerar las acciones que concretó ante lo que denominó controversias, precisó que dejó sin efecto la licitación, se rescindió el contrato con la empresa adjudicataria y pidió la renuncia de Requelme.
Aclaró además que ante la rescisión de este contrato no hubo perjuicio económico para la comunidad.
A modo de conclusión en este inicio de la interpelación aseguró que hubo una licitación para mejorar ingresos tributarios, aclarando que "no tuve idea hasta la denuncia de la oposición" de las irregularidades denunciadas.
"Fue una decisión política"
El concejal del FAP, Claudio Molina, fue el que abrió la ronda de preguntas. No habló de controversias en el expediente, sino de "graves irregularidades".
Por su parte, el edil Agustín Carús se refirió a "desprolijidades, transgresiones, errores administrativos y negligencia".
Una vez iniciado el cuestionario que generó alguna polémica y motivó un cuarto intermedio para lograr que se hagan preguntas concretas, el Intendente indicó que sólo consultó esta propuesta de licitación con Requelme, y ningún otro funcionario.
Apuntó que no había leído el expediente, aunque participó en las instancias que le correspondían.
Entendió que no es posible para ningún mandatario leer todos los expedientes, ya que "para eso el intendente tiene un equipo".
Al ser consultado sobre si antes no se pensó en fortalecer el área de fiscalización tributaria comunal, dijo varias veces que Requelme le indicó que no se podía.
"Según el secretario, el área no estaba en condiciones", manifestó Inza.
El Intendente no fue concreto a la hora de responder sobre las tasas que incluía la licitación, uno de los puntos cuestionados desde la oposición.
Otras de las preguntas que se hicieron ayer en el Concejo fue si el Intendente estaba de acuerdo con la tercerización.
"Las circunstancias van dictando los pasos a seguir, fue una decisión política".
Sobre los motivos que hicieron que no se informara de la licitación a la población, entendió que "no hacía falta".
De esa manera, el Intendente fue respondiendo todas las preguntas que le hizo la oposición hasta que Conti pidió una moción de orden para que se cerrara la lista de oradores.
Se fue a votación y, con la mayoría del Frente para la Victoria, se decidió cerrar la nómina. Fue extraño: a cada concejal que quería hacer alguna pregunta, Alejandro Lozano le preguntaba cuántas iba a hacer como si estuviesen adquiriendo una rifa.
No hubo ninguna definición concreta, el Intendente sólo explicó lo que pudo y sobre lo que tenía conocimiento, aunque aseveró que "no se trató de un hecho de corrupción".
DATOS:
- Un importante estallido se escuchó antes de comenzar la sesión de ayer. La explosión fue generada por una bomba de estruendo arrojada en las escaleras del Concejo Deliberante. Personal policial abocado al operativo de seguridad se acercó al recinto para solicitar a quienes allí se encontraban que mantuvieran el orden.
- El subsecretario de Legal y Técnica, Emanuel Barrionuevo, respondió varias preguntas y cabe destacar que mencionó que desde la dependencia "tuvimos participación en tres oportunidades".
A su vez, aseguró que los dictámenes no son vinculantes, y que "es discutible si se necesita la declaración de incompetencia de las áreas correspondientes".
También respondió Belén Duba, fue cuando preguntaron por qué el talón de pago de la compra de pliegos y el de la inscripción en el Registro de Proveedores tenía el horario de las 18 horas, cuando la caja está ya cerrada. Ella respondió que "hay una desconfiguración del timer de la tickeadora" y aseguró entonces que "no se abrió ninguna caja" fuera del horario de atención del municipio.






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