Si hay bronca que no se note; así parece plantearse la interna del PJ en la provincia de Santa Cruz. El Partido se reúne en Puerto Deseado pero dejan afuera a La Cámpora y el gobernador Daniel Peralta adelantó que no puede asistir.
“Cuando estaba Lupín, estos ni marcaban”, dijo hace un año atrás un peronista ortodoxo muy enojado con la interna partidaria que se desató alrededor del actual gobierno provincial. Se refería a la aparición de sectores con interés de posicionarse, con poder propio, dentro del PJ (presidencia del partido), de cara al 2013 (elecciones legislativas) y 2015 (presidenciales y gubernamentales).
El día sábado 9 se reúne en la localidad de Puerto Deseado, la militancia peronista, para lo cual circula una “invitación” a los “leales y nobles” que se resguarden bajo la bandera del Peronismo, idea potenciada desde algunos sectores representado por Intendentes y ex intendentes del interior provincial, concejales y diputados del ala más conservadora del PJ local y provincial.
Si bien la excusa es, básicamente, buscar puntos de consenso y acuerdo para apoyar la política provincial, en medio de la crisis económica y financiera por la que atraviesa Santa Cruz, el punto que objetivamente se han propuesto, es consolidar los grupos que se disputarán las elecciones internas el próximo 14 de octubre.
La iniciativa de realizar estas reuniones, alternativamente en distintas localidades de la provincia (la última fue en Piedra Buena), tiene por objeto afianzar un grupo de poder que “prepare cuadros” para las próximas elecciones en la provincia. Es sabido que el PJ a nivel local tiene problemas de representatividad, a tal punto que tanto en el 2007 como en el 2011, Daniel Peralta fue la única opción que tuvo (primero Kirchner, luego Cristina) de colocar un candidato potable y con cierto grado de convocatoria de voto, a disgusto de una parte importante de la militancia. Actualmente, en Santa Cruz el Peronismo no tiene un candidato que tenga consenso público y en esta instancia el Radicalismo ve allanado su camino hacia el 2015. Reacios a dejar en manos de Eduardo Costa un probable triunfo en las urnas, el PJ busca conformar un frente interno unido del cual surja una figura votable, cuestión que no es fácil, ya sea por ambiciones particulares de quienes componen el grupo, como por el desprestigio público que tienen muchos de ellos.
La no asistencia del Gobernador Daniel Peralta, quien ha renunciado a la idea de seguir como presidente del PJ y de La Cámpora, movimiento alineado con el gobierno nacional, es clave a la hora de recordar la frase que nos dejó nuestro amigo peronista y es más que claro que con Néstor Kirchner en vida, nada de esto hubiera pasado.



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