Invierten un millón de pesos en obras para las Bibliotecas

Negaron el cierre definitivo en servicios barriales. Aseguran que los que hubo fueron "eventuales" y por problemas "puntuales". Mientras arreglan los edificios de las plazas, trasladan el material a sociedades de fomento.
La denuncia por el "estado de abandono" y "cierre de algunos servicios" de bibliotecas municipales, sumada a la medida de fuerza de empleados del área que reclamaban por falta de calefacción, motivó un pedido de informes del concejal de la UCR Maximiliano Abad. En su proyecto el edil solicitaba "intervención del ejecutivo" para encarar los problemas de "falta de políticas públicas, desinversión, falta de recursos materiales, personal y desgaste edilicio" entre otros.

El pedido fue contrarrestado con un informe del plan de reorganización del sistema de bibliotecas y de inversiones en el área, que está en marcha. Algunas de las medidas se están implementando desde hace más de un año, en tanto otras surgieron del proyecto presentado por María Marta Arrechea, directora de Bibliotecas, cuando se presentó al concurso para dicho cargo.

La propia Arrechea y el director coordinador de Cultura, Mauricio Spil, informaron sobre las obras que se están llevando adelante, en el marco de lo que denominaron "un plan de largo plazo" acompañado de un sistema de gestión del personal y el área que no dependa exclusivamente de los gobiernos políticos. Solo las tareas edilicias, significan una inversión de un millón de pesos.

Tanto la directora como el funcionario reconocieron que "la desinversión en el área lleva 20 años" y que "cuando el sistema ingresó a la administración central en 1993 había 120 empleados que se fueron jubilando y pidiendo traslados, por lo que quedaron 80, mientras subía la cantidad de servicios".

Actualmente, el sistema tiene 33 bibliotecas entre las municipales y las "protegidas" que funcionan en las sociedades de fomento y, es verdad, tienen numerosas necesidades.

"Tratamos de resolver las urgencias sin olvidarnos de las medidas de fondo" definió Arrechea.

En ese marco, luego de varias reuniones con los empleados del área, se estableció el plan de trabajo que incluyó la reorganización estructural, el arreglo de edificios y la organización presupuestaria para la adquisición de material bibliográfico.

En referencia al rediseño de la planta de personal, Espil informó que "por los movimientos algunos servicios fueran cerrando eventualmente, pero nunca existió decisión política de cerrar ningún servicio" y aseguró que a partir del reinicio del ciclo lectivo "todas las bibliotecas van a estar abiertas" con un sistema de "rotación, para que todos los bibliotecarios conozcan las realidades de los diferentes lugares".

"En muchos casos la biblioteca es el único lugar de acceso a la cultura y debe tener una respuesta social" valoró la directora del sistema, señalando que se trata del lugar en el que se conjuga el material y el personal especializado -bibliotecarios y docentes del programa de apoyo escolar- para ayudar a los estudiantes.

Cuestiones edilicias

El plan de trabajo para ir arreglando las bibliotecas incluye tanto a la principal, la Leopoldo Marechal, como las de las distintas plazas.

En la Marechal además de un trabajo de puesta en valor de distintas áreas: extensión, archivo, documentación, que está en pleno proceso, con personal especializado. Se han realizado obras como "sistema de iluminación exterior que no tenía, reapertura del café que estuvo cerrado muchos años, apertura del espacio fotográfico, obras en sala de lectura que se están terminando, optimización de espacios, y el arreglo de la caldera". Este último punto había generado inconvenientes, según el funcionario "transitorios".

Sobre este espacio, que funciona en la sede del Centro Cultural Osvaldo Soriano, valoró que "hubo casi 20 mil espectadores, con el trabajo de muchos elencos, lo que es una gran diferencia con la estadística anterior que daba que venían 2000 o 3000 personas en la temporada". Según indicó los espectadores pudieron disfrutar de los espectáculos "en las salas con pisos, escenarios, butacas nuevas".

En plazas

Con los servicios del sistema el trabajo -plan de obras, licitaciones y adjudicaciones- se organizó de a tres lugares por vez. "Ya hemos dado final de obra al arreglo de tres bibliotecas que están en plazas: Avellaneda, 9 de Julio y Mariano Moreno. En algunos casos han duplicado superficie, se cambiaron techos y pisos" enumeró.

También concluyeron -están realizando la mudanza- las tareas en la Biblioteca Parlante para ciegos, de Brown y 14 de Julio, y las tareas en la biblioteca Naciones Unidas, de Gascón y Olavarría.

"El trabajo de la biblioteca parlante es impresionante. Se ha cuadruplicado la superficie y se pusieron equipos informáticos" valoró Espil.

En tanto están en proceso de licitación obras en la plaza Revolución de Mayo, de Libertad y Marconi. "Para que tenga continuidad el servicio se mudó a 9 de Julio y Marconi, la sede de la sociedad de fomento Estación Norte" explicó Arrechea.

Mientras está por adjudicarse la obra para la biblioteca Leopoldo Lugones, el servicio se trasladó, momentáneamente, a la sede de la sociedad de fomento Puerto. Lo mismo ocurrirá cuando comiencen los arreglos en la biblioteca de Batán y del barrio Belgrano -ver aparte-.

Barriales

"Con las bibliotecas protegidas, de las sociedades de fomento siempre que hemos tenido algún problema hemos hablado y llegado a una solución" aseveró Espil, incluyendo en ese marco el caso del servicio del barrio Regional.

"Hablamos con Luis Ledesma, le informamos el plan y le realizamos consultas porque queríamos conocer su opinión para terminar de definir la solución del problema y, al igual que todas las bibliotecas, la del regional va a estar funcionando normalmente a partir del 2 de agosto" indicó el funcionario.

A futuro

Mientras trabajan en la reorganización y gestión de nuevo personal a mediano y largo plazo, "que serán bibliotecarios, que llegarán a través de la selección de la oficina de empleo Municipal y para cubrir solo las vacantes genuinas por jubilación" según especificó Arrechea, siguen diseñando las respuestas a servicios que les gustaría brindar y que deben esperar la aparición de recursos económicos.

"Aspiramos a tener una sala de internet en la biblioteca Marechal para uso del público, con asesoramiento del bibliotecario para acceder a los buscadores; provisión de wi fi para que los lectores puedan usar los libros y sus computadoras en sala y acceso a sistemas informáticos e internet en todas las bibliotecas, que hoy no lo tienen".

Material bibliográfico

Los referentes del sistema de bibliotecas, María Marta Arrechea y Mauricio Espil aseguraron que está en proceso licitatorio la compra de bibliografía por "cerca de 200 mil pesos".

A ese material, se suma el comprado en la Feria del Libro, con un subsidio otorgado por la empresa Zurich.

"La biblioteca pública es un servicio, cubre necesidades que van apareciendo. Ahora, y como está muy vinculado a la educación, en parte debe cubrir el cambio en la currícula, para llegar a la población que no se pudo acomodar a ese cambio y está demandando muchos textos escolares" indicó Espil.

De todas formas, Arrechea agregó que "nunca perdemos el objetivo de acceso a toda la comunidad y, si bien la franja escolar desborda, cuando hacemos la selección apuntamos también al público en general". Por eso es importante la compra de novelas de autores conocidos, novedades, best sellers. "La franja de lectores de novelas es muy amplia" valoró.

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