Investigarán el presunto crecimiento desmedido del patrimonio de varios policías

El juez Mansilla investiga las presuntas coimas en el puesto caminero de Fortín Inca, en la que aparece sospechado un oficial mayor y otros suboficiales.
El titular de la Justicia del Crimen de Añatuya, Dr. Álvaro Mansilla, tomó las primeras medidas en torno a la investigación por las supuestas coimas que un alto funcionario policial recibiría y que provenían del puesto policial de Fortín Inca (Belgrano) y de otros lugares.

Extraoficialmente se supo que el comisario mayor en cuestión poseía tres cuentas en la sucursal añatuyense del Banco Nación, una cuenta corriente, otra de una tarjeta de créditos y la tercera, en la que habrían ido a parar los depósitos provenientes del supuesto pago de coimas.

Sobre la misma Mansilla informó: “Eventualmente habría algunos depósitos realizados, pero pediré nuevos oficios a la sucursal del mismo banco de Bandera”. En esa ciudad vivía el cabo primero que se desempeñaba como encargado del puesto caminero y que habría reconocido ante el Departamento Judicial de la Jefatura de Policía que realizó depósitos en la cuenta bancaria del comisario mayor.

El magistrado adelantó que “la investigación avanzará también sobre otras personas que trabajaron en el puesto policial y que tuvieron un progreso económico llamativo”.

Por otro lado, comenzará desde la semana próxima a pedir testimonios a distintas personas que oficiaron de fuente informativa del caso, como el cabo primero y su ex esposa.

Mansilla sólo se abocará a investigar el supuesto pago de coimas, aunque confió que “a medida que vaya avanzando la investigación puedan surgir otros temas por los que el funcionario fue denunciado oportunamente”, como “quiniela clandestina” y protección a prostíbulos, entre otros. Existe la posibilidad de que “testigos que vieron hechos” para no ser involucrados “pierdan el miedo” y presten colaboración.

“Seguiré con la causa”

El juez Mansilla contó que el miércoles último, el mismo día que tuvo en sus manos el expediente de Jefatura de Policía, recibió en su celular un mensaje de voz en el que lo amenazaron: “No te metas con la Policía. Sabemos dónde vives”. “Este mensaje lo recibí alrededor de las 13.15 y seguramente seguiré siendo amenazado”, sostuvo el magistrado. “Eso no logrará que tome la decisión de apartarme de la causa porque si lo hago mi imagen y trayectoria se desdibujará. Además la gente quiere saber qué es lo que sucedió y por eso seguiré en el caso”, afirmó. Destacó que se trató de una “voz distorsionada”.

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