"Dejó hasta una carta". Con tono resignado, el presidente del Superior Tribunal de Justicia, Jorge Pfleger, anunció una "investigación interna" de la Corte Provincial, para examinar el proceso que condujo al dictado de la prisión domiciliaria para un imputado por un crimen en Comodoro Rivadavia, que se fugó pocos días antes de comparecer a juicio.
Pfleger informó que se reunirá "con el presidente del Colegio de Jueces" para analizar el caso puntual, aunque no descartó el dictado de una Acordada estableciendo pautas para la prisión domiciliaria, porque "el objetivo es que la ley se cumpla y que el imputado llegue al juicio", subrayó.
El presidente de la Corte Provincial reiteró su pedido de "disculpas" a la comunidad por el suceso y esbozó una autocrítica, al reconocer que si bien el Superior Tribunal "respeta la independencia de los jueces" y por lo tanto sólo toma conocimiento de sus fallos "en las causas que nos llegan por impugnación" de alguna de las partes, tal vez debería existir un mecanismo de supervisión de las morigeraciones de pena, particularmente las dictadas a imputados de delitos gravísimos, como un homicidio, tal como sucedió en este caso.
La "disparidad de criterios" de los magistrados encargados de causas penales, ha sido precisamente uno de los caballitos de batalla del Gobernador electo, Martín Buzzi, por lo que la fuga refuerza su posicionamiento y coloca a la defensiva a las autoridades máximas del Poder Judicial, cuyo malestar era notorio por el suceso.
"Hasta dejó una carta (en la que) parecía que decía ´bueno, chau me voy´", se desconsoló esta tarde Pfleger.
El resultado de la investigación sobre el proceso será "rápido" y públicamente divulgado, prometió el magistrado, según reportó Rawsonline.
¿Mal desempeño?
Desde la sala Penal se deberá revisar el caso y se tomarían acciones si se comprueba que hubo mal desempeño por parte de los jueces que ordenaron la prisión domiciliaria a los tres imputados, de los cuales uno, Ricardo Olmos, se fugó ayer tal como lo adelantó Elpatagónico.net.
Cabe recordar que Ricardo Olmos es uno de los tres imputados del crimen de Sebastián Fernández (31) ocurrido en agosto del año pasado. Tras haber sido beneficiado por los jueces Guillermo Müller y Margarita Pfister con la prisión domiciliaria, se dio a la fuga. Se presume que el imputado decidió huir ya que advirtió que podría ser condenado a prisión perpetua en el juicio que estaba previsto para el lunes próximo.
En este marco, Jorge Pfleger, presidente del Superior Tribunal de Justicia de Chubut -en dialogo con Radio Del Mar- afirmó que “Sería un hipócrita si permaneciera silente y sería una falta de respeto a la comunidad de Comodoro Rivadavia si no pidiera disculpas”.
“Me parece que como hombre honorable, debo reconocer que hay un alto grado de responsabilidad política del poder judicial”, opinó respecto al otorgamiento de prisión preventiva por parte de los jueces Guillermo Müller y Margarita Pfister .
“Es inaceptable que una persona no comparezca a juicio por haberse fugado”, y dijo que si bien aún no sabe la razón del proceder de los jueces, ya inició las averiguaciones correspondientes. Finalmente adelantó que tan pronto como se reúna con Alejandro Panizzi y Daniel Rebagliati Russell se darán a conocer las medidas que se tomarán al respecto.
Poca chance
Ricardo Olmos, imputado por el homicidio del empleado bancario Sebastián Fernández, se fugó. El juicio en su contra debe comenzar este lunes y sabiendo que podría caberle una condena de prisión perpetua decidió escaparse de su casa, donde cumplía arresto domiciliario desde el 7 de junio. Ese beneficio le fue otorgado por los jueces Guillermo Müller y Margarita Pfister.
A pedido del fiscal general Adrián Cabral, quien llevó adelante la investigación por el homicidio del empleado bancario, se libró el martes una orden de captura contra Ricardo Pablo Olmos (20). Se trata de uno de los tres imputados por el delito de homicidio criminis causa y por el que este lunes también serán juzgados: Oscar Rojas (19) y el menor J.E.A (17).
Hasta el pasado 7 de junio, Olmo era el único de los imputados que continuaba con prisión preventiva porque el menor había estado alojado en el Centro de Orientación Socioeducativa (COSE) de Trelew y a pedido de la defensa se le otorgó el arresto domiciliario.
Una suerte similar tuvo el compañero de ambos, Oscar Rojas, quien al inicio de la causa fue imputado provisoriamente por encubrimiento agravado y con el avance de la investigación la calificación se amplió, quedando en los mismos términos que los otros dos imputados: coautor del delito de homicidio criminis causa, el cual tiene como única pena la prisión perpetua.
El crimen
El homicidio de Sebastián Fernández ocurrió entre la noche del lunes 2 y la madrugada del martes 3 de agosto de 2010. El empleado bancario habría tenido un contacto con Olmos y el menor de edad en cercanías de la estación de servicio Esso, situada sobre las avenidas Yrigoyen y Roca. Luego de una breve conversación se dirigieron en el automóvil que conducía Fernández -un Peugeot 206 propiedad de su conviviente- hacia el Cerro Vitteau, en cercanías de Kilómetro 3.
Según la investigación que realizó la Fiscalía, dos de los acusados mantuvieron una discusión con la víctima y Olmos decidió aplicarle un golpe de puño para inmediatamente comunicarse por teléfono con el tercer implicado en la causa, Rojas. Olmos le consultó a su interlocutor si lo mataba, o no, recibiendo como respuesta “hacé lo que quieras”.
Entonces, Olmos y el menor de edad comenzaron a golpear a Fernández con piedras que encontraron en el lugar, lo que obligó a la víctima a buscar una escapatoria. En esas circunstancias, el empleado bancario habría caído por la ladera norte del cerro y los agresores habrían descendido para utilizar una piedra de grandes dimensiones que se la arrojaron sobre la cabeza.
El gran impacto le produjo lesiones irreversibles y le causó la muerte por “traumatismo de cráneo, con fractura, estallido y pérdida de masa encefálica”, según determinó la autopsia.
Una vez que habrían consumado el homicidio, los autores se retiraron de la escena con el vehículo de la víctima y los efectos personales. Además, sobre la 1:40 intentaron extraer dinero de la sucursal céntrica del banco Santander.
El informe del Cuerpo Médico Forense constató que el empleado bancario sufrió, además de las lesiones mortales en la cabeza, lesiones en ambos brazos, espalda y hombro derecho, fractura de tibia y peroné de su pierna derecha y hematoma en el tórax.

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