Dos oficiales del Servicio Penitenciario fueron imputados por picanear a un preso.
Los imputados por los presuntos delitos de “severidades agravadas” y “vejámenes ilegales agravadas” son dos oficiales ayudantes del SPC, que cumplen funciones de maestros panaderos en el complejo carcelario desde hace seis años. En tanto, la víctima es un hombre de 43 años, con buena conducta dentro del sistema penitenciario, que está purgando una condena por tentativa de robo calificado.
De acuerdo a la investigación que lleva a cabo Carlos Matheu, fiscal del Distrito 3 Turno 6, los penitenciarios se habrían aprovechado del carácter débil del convicto, con la presunta complicidad de otros reos, para someterlo a golpes a modo de “castigo” y “diversión”.
En uno de los episodios, a principios de setiembre pasado, al denunciante lo maniataron de pies y manos y lo introdujeron a un horno de panadería. Luego, a través de una especie de capacitador, lo picaneaban en manos y nudillos.
Cansado de los maltratos que sufría en la cárcel, el convicto denunció los hechos ante el Juzgado de Ejecución Penal correspondiente, que corrió el expediente a la fiscalía de turno para la investigación pertinente. La declaración del interno “castigado” y el informe médico sobre los daños sufridos fueron clave para lograr la detención de los dos trabajadores del SPC.
El fiscal Matheu indicó a LA MAÑANA que se trataría de un episodio puntual, aunque no descartó otras responsabilidades.
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