Investigan a un funcionario clave del gabinete de Dilma

Investigan a un funcionario clave del gabinete de Dilma

Pimentel, ministro de Desarrollo, está acusado de tráfico de influencias

RIO DE JANEIRO.- Nuevos vientos de sospechas volvieron a soplar ayer sobre el gabinete de Dilma Rousseff luego de que la Comisión de Etica Pública de la Presidencia anunció que abrió una investigación por presunto tráfico de influencias del ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel, uno de los funcionarios más cercanos a la mandataria y una figura clave en la relación con la Argentina.

La decisión llega dos meses después de que el diario O Globo denunció que Pimentel, que fue alcalde de Belo Horizonte (2002-2009), había ganado 1,2 millones de dólares haciendo dudosos trabajos de consultoría después de que dejó ese cargo y se unió a la campaña presidencial de Rousseff, en 2010, como coordinador.

Según el periódico, las empresas a las que Pimentel ofreció sus servicios obtuvieron luego jugosos contratos para obras en aquella ciudad.

Antecedentes

Respaldado por la presidenta, en diciembre pasado, el ministro afirmó que no hubo nada ilegal en su actividad.

Asimismo, señaló que su trabajo en la consultora P-21 era una manera de ganarse la vida mientras no ocupaba ningún cargo público, y aclaró que las licitaciones que sus clientes ganaron ocurrieron una vez que ya no les prestaba servicios.

Sin embargo, el presidente de la Comisión de Etica, Sepúlveda Pertence, decidió aceptar como procedente un pedido de investigación presentado por la oposición, liderada por el Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB).

Para muchos, el caso -que el gobierno ya daba como superado- tiene muchas similitudes con el del ex jefe de gabinete Antonio Palocci, quien en junio del año pasado fue obligado a renunciar también por acusaciones de tráfico de influencias y un sospechoso aumento de su patrimonio.

Relación con la presidenta

Palocci fue el primero de siete ministros brasileños que debieron alejarse del gobierno por denuncias de corrupción. Se le sumaron en los siguientes meses los encargados de Transportes, Agricultura, Turismo, Deportes, Trabajo y Ciudades, mientras que el ministro de Defensa renunció tras la polémica que generaron sus críticas a dos compañeras de gobierno.

Pimentel, quien ayer evitó hacer comentarios alegando que todavía no había sido informado de la investigación, mantiene una estrecha amistad y confianza con la presidenta Rousseff desde la década del 60, cuando los dos militaron en grupos armados contra la dictadura militar (1964-1985).

El apoyo de la mandataria fue esencial para evitar que la oposición pudiese lograr quórum en el Congreso para iniciar una investigación allí el año pasado.

En lo que va de este año, el ministro buscó mantener un perfil político bajo, pero sus declaraciones acerca de los problemas que genera la Argentina en su relación comercial con Brasil lo volvieron blanco de varias críticas..

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