Las inversiones en el sector agropecuario, en caída

Desde diciembre a la actualidad se registra un proceso de freno en las inversiones del sector agropecuario. Tanto en la adquisición de tecnología como las compras y ventas de campos mostraron durante los últimos meses desaceleración y enfriamiento, según el sitio Infocampo.
«Nosotros estamos viendo un freno principalmente en la adquisición de tecnología, especialmente en la compra de maquinarias, tractores y sembradoras a la cabeza. Notamos que el productor no compra como compraba en campañas pasadas y las consultas que se realizan sobre este tema no son con la intensidad que se venían realizando antes de diciembre», detalló Gustavo Villagra, director de Openagro, consultora dedicada a manejar fondos de inversiones en el sector.

Según cuenta el empresario, hay un enfriamiento en las compras de fertilizantes que impactan en la actual cosecha y sobre las próximas campañas.

Desinversión

Sobre las consecuencias de este proceso de «desinversión», Villagra agrega que por un lado la falta de señales claras de parte del gobierno y la ausencia de políticas que favorezcan la producción fueron determinantes en este período.

«Desde diciembre y con las primeras consecuencias de la sequía, el productor lo primero que hace es dejar de invertir. Si a esto le sumamos la falta de reglas claras, el cierre de las importaciones y la ausencia de políticas que apunten a afianzar la confianza de los productores; llegamos a tener un mercado totalmente quieto y con escasas inversiones», remarcó.

Desde el sector específico de las operaciones inmobiliarias, Roberto Frenkel Santillán, presidente de Bullrich Campos y presidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), indica que desde hace unos meses se nota un menor porcentaje de operaciones y una notable caída en el interés y consultas.

Otra de las causas, según Frenkel Santillán, está en la mala renta de las cosechas producto de los efectos del clima y el aumento en casi todas las provincias de los impuestos inmobiliarios rurales.

Comentá la nota