Por Tomás Bulat.La recuperación económica durante el primer semestre del año ha sido más alta de lo esperado. Los datos del Indec nos hablan de una variación del 9% en los primeros 6 meses del año, luego de un crecimiento junio 2010 contra junio 2009 del 11,1%.
Pero el otro dato que coincide tanto el Indec como los privados es que la actividad industrial cayó en julio con respecto a junio y entre otras cosas por los días perdidos por las restricciones al suministro de gas y de electricidad a la industria.
Pareciera que la recuperación terminó y alcanzó su techo y a partir de ahora la economía debería crecer y esta etapa no está muy clara.
Para que la economía pueda crecer es fundamental ver que sucede con la inversión y ese es el debate que se viene.
Los actuales conflictos con SIderar, Fibertel o Papel Prensa ponen aún mas debate sobre el tema inversiones.
Inversión cuantitativa
La inversión está claramente vinculada al crecimiento económico, de hecho para hacer sustentable una determinada tasa de crecimiento es necesario tener niveles mínimos de inversión. Por ejemplo si un país pretende crecer al 4% anual a lo largo de varios años, la inversión no debería ser de alrededor del 20/22% del PBI. Si en cambio pretendiera crecer al 6%, no lo lograría con cifras menores al 26/28% del PBI y por supuesto si quiere crecer a tasas chinas, del 9/10% del PBI debería rondar el 40% del PBI.
Los países latinoamericanos están en niveles de inversión cercanos al 20%, lo que augura una tasa sustentable de crecimiento del 4% en el largo plazo. SI vemos en los últimos años, la inversión como % del PBI tenemos lo siguiente:
*Argentina entre el 21 y el 23% del PBI
*Chile entre el 20 y el 22% del PBI
*Perú entre el 21 y 24% del PBI
*Brasil entre el 17 y el 19% del PBI.
Como vemos, la Argentina está en los mismos niveles que el resto de los países, por lo que un horizonte sustentable de crecimiento del 4% es sustentable y sobre todo por encima de Brasil, por lo que deberíamos crecer más que nuestro país vecino.
Inversión cualitativa
Pero, estos datos que presente, quizás muchos adviertan que va contra el sentido común. No es que Brasil está creciendo mucho, es una potencia, y con un nivel tan bajo de inversión.
La IBI (Inversión Bruta Interna) a grandes rasgos se descompone en dos partes. Construcción y maquinarias y aquí es donde se presentan algunas diferencias entre los países.
Los datos son solo hasta el 2008 para todos los países y en el cuadro se ven los promedios de los últimos 4 años.
País Construc. Maquinaria
Argentina 60,5% 39,5%
Chile 51,8% 48,2%
Brasil 41,5% 58,5%
Perú 55,6% 44,4%
Uruguay 47,8% 52,2%
Como se aprecia, Argentina es el que menor porcentaje en inversión en maquinaria tiene. Sobre todo si lo comparamos con Brasil y con Uruguay. En la medida que el porcentaje de inversión en maquinaria es mayor hablamos de que la calidad de la inversión en función de aumentar la oferta de bienes es fundamental.
Brasil, tiene entonces una inversión menor en % del PBI, pero mucho mayor cuando vemos la inversión en maquinaria. Por eso la fortaleza de la industria brasileña y la relativa debilidad de la Argentina.
Pero porque esas diferencias. Por ejemplo, Uruguay esta sesgado por la inversión en la ex Botnia y en la modernización agrícola de los últimos años. Chile y Perú, por su alto componente minero, el sector construcción es importante y finalmente la particular situación de la Argentina.
Se sabe que para invertir hay que ahorrar. Por lo tanto las familias ahorran para que las empresas inviertan. Ahorran en planes de retiro, en acciones, en plazos fijos, en fondos de inversión, etc. y las empresas tomas préstamos del mercado de capitales o los bancos e invierten en fábricas, departamentos.
Pero la historia argentina hace que nos comportemos de manera diferente. Muchas familias con capacidad de ahorro no confían en los bancos ni en otras alternativas financieras de inversión. Por lo tanto, muchos argentinos ahorramos en ladrillos. Es decir obviamos la intermediación financiera y compramos departamentos, desde el pozo, desde las estructuras, etc. Por lo tanto el ahorro se trasmite automáticamente en inversión en construcción.
Nuestra desconfianza en el sistema financiero nos hace invertir en ladrillos, que no es lo más rentable, pero si lo que consideramos más seguro.
Este comportamiento hace que la inversión bruta interna sea alta en relación al PBI, pero de muy baja calidad. Porque se invierte por estrategias defensivas y no agresivas.
El desafío de la sustentabilidad del crecimiento económico es invertir más en maquinas y menos en ladrillos para lograr un crecimiento sostenido por varios años.

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