La invasión de los mosquitos molesta en distintos barrios

Las prolongadas olas de calor y escasas lluvias generaron la presencia de los insectos
En un verano que se caracteriza por prolongadas olas de calor y escasas lluvias, las recientes precipitaciones trajeron algo de alivio a suelos exhaustos. Pero a la vez dispararon otro problema: la proliferación de mosquitos, que durante la semana que pasó comenzaron a invadir los espacios verdes de la Ciudad, generando molestias y una creciente preocupación vinculada con la especie aedes aegypti, agente de transmisión del dengue.

Los expertos aclaran que en el combate contra los mosquitos no existen panaceas y ninguna medida aislada garantiza el éxito

Desde los bañados ribereños y la periferia rural al conglomerado de asfalto y edificios del microcentro, los insectos, favorecidos por la combinación de calor y humedad, iniciaron un asedio que es combatido desde la Comuna y el ministerio de Salud bonaerense con operativos de limpieza y fumigación.

A inicios de este mes, el municipio buscó anticiparse y pegar primero que las plagas con un cronograma de actividades que incluye "prevención, divulgación, fumigación y desmalezamiento", a cargo de la secretaría de Salud y Medicina Social, la dirección de Zoonosis, la dirección general de Centros Comunales y cada una de las delegaciones municipales. Los ejes principales de la estrategia anti-mosquitos son la distribución en los barrios de material informativo, la "descacharrización" -eliminación de recipientes que puedan acumular agua por tiempo indeterminado- y la erradicación de basurales y pastizales.

El programa comprende al Parque Ecológico de Villa Elisa; la República de los Niños -por duplicado-; el parque San Martín; plazas Belgrano, Rocha, Olazábal, Rivadavia, Valentín y Adolfo Alsina, Yrigoyen, Brandsen, Máximo Paz, Alberti, Matheu, España y Sarmiento-; Paseo del Bosque; los circuitos aeróbicos de la Circunvalación; y las delegaciones de la periferia.

También en Ensenada se llevan adelante tareas de fumigación. Graciela Moya, jefa de departamento de Veterinaria y Bromatología del distrito, explicó que "se van a mantener durante todo el verano, porque si bien hay zonas con más mosquitos que otras, es importante atacar directamente a las larvas en los espejos de agua para evitar su reproducción con productos prácticamente sin toxicidad".

Los expertos aclaran que en el combate contra los mosquitos no existen panaceas y ninguna medida aislada garantiza el éxito. "El larvicida puede acotar la eclosión de los mosquitos adultos sustancialmente, pero sólo hasta alrededor del 50 por ciento" explica Héctor Marchán, titular del área de Control de Plagas de la Provincia. Refiriéndose a las especies predominantes en la Región, el profesional precisa que "generalmente tenemos 'aedes aegypti' en las casas, 'culex pipiens' en las zanjas y 'ochlerotatus albifasciatus' en los campos; es importante detectar cuáles son los lugares de cría después de las lluvias, cuando son más evidentes, para intentar eliminarlos".

PARTICIPACION COMUNITARIA

Desde la subsecretaría de Salud local, se advierte que "la participación comunitaria en la prevención es más eficaz que cualquier fumigación; la elevada tasa de reproducción de los mosquitos -de cada uno pueden nacer doscientos o más- hace que eliminar los criaderos sea la medida de mayor impacto, verificando recipientes, macetas, canaletas, cubiertas en desuso, fundas de polietileno, toldos y regaderas".

El dengue es transmitido por la picadura del mosquito Aedes Aegypti, cuando tras alimentarse con sangre de una persona enferma pica a otros individuos. Sólo de esa manera se produce el contagio, que nunca es de una persona a otra, a través de objetos o la leche materna; sin embargo, aunque es poco común, las mujeres pueden transmitir dengue a sus bebés durante el embarazo.

El año pasado, las oleadas de mosquitos se reiteraron hasta entrado el mes de abril, con el ritmo que es común a las diferentes especies: entre quince y veinte días de relativa tranquilidad por cada semana de furia. Lo que ocurra este año, coinciden las autoridades sanitarias, tendrá que ver con las tendencias climáticas; si se mantiene una relativa sequía, el balance general será -más allá de alguna inevitable invasión- el menos conflictivo de los últimos años.

Comentá la nota