Cientos de afiches con fotos de los candidatos obstruyen la vista en las esquinas, en algunos casos tapan las luces de los semáforos y acaparan toda la extensión de las plazoletas de la ciudad
Los espacios públicos de la avenida 25 de Mayo, 9 de Julio, Gutnisky, González Lelong, Italia, entre otras se encuentran saturados de propaganda. En algunos casos ocupan más del 80 por ciento del espacio visual.
Durante un recorrido efectuado por La Mañana se estableció que en las referidas arterias la saturación supera los límites de visualización que un conductor necesita para desplazarse con seguridad, hay casos como en la avenida Cabral, donde los pasacalles que se extienden de un lado al otro de la calle, impiden que los conductores puedan ver con facilidad las luces de los semáforos.
Es así, que la fuerte presencia de propaganda proselitista en algunos casos puede causar cierto grado de estrés a las personas expuestas en forma involuntaria a estas condiciones, según expresaron algunos entrevistados.
"El estar constantemente asediados por imágenes que instan a votar por cualquier opción, de alguna manera te estresa, este año asombra la cantidad de carteles distribuidos", dijo Alcides, un vecino del barrio San Francisco.
Además, muchos vecinos no descartan que en algún momento pueda originar accidentes de tránsito, debido a que obstruye la visibilidad de los conductores.
Fuera de la ley
El artículo 223 de la Ley Electoral y de Partidos Políticos prohíbe "hacer propaganda electoral pegando o pintando rótulos en efigies, paredes, señales, rótulos, puentes o monumentos"; sin embargo, basta salir a la calle para observar que la normativa no se cumple.
En la avenida 9 de Julio, en los monumentos ubicados sobre la plazoleta, se evidencia la necesidad de los partidos políticos por posicionar su imagen en los potenciales votantes. Son varios los próceres que tienen pegatinas de afiches políticos sobre sus bustos.
Reparar los daños ocasionados en los jardines, según Páiz, representará un costo elevado al final del proceso electoral.
Tránsito
La publicidad colocada de manera estratégica por los partidos políticos para llamar la atención de los posibles votantes entorpece la visión y crea distracción a los conductores, además de representar dificultad para los policías municipales que buscan ordenar el tránsito en horas pico.
Los verdaderos peligros, según pudo constatar este Diario, radican en que se colocan carteles en las esquinas y frente a los semáforos, lo cual impide la visibilidad del tránsito y podría ser causa de colisiones.
Por otra parte, los peatones también se ven afectados porque en ciertos lugares es imposible caminar o cruzar, debido a los carteles publicitarios colocados en el suelo.
Cansancio
En cada elección, el hecho se repite hasta el cansancio y la ciudad pierde su encanto natural para transformarse en una seguidilla de caras sonrientes de candidatos.
Pegan un afiche arriba de otro hasta hacer una capa que parece indestructible y de un grosor insospechado.
Roban carteles del contrincante y los pegan donde a los vecinos menos les gusta. Parece una carrera contra reloj para pegar mayor cantidad de carteles, en menos tiempo, sin importar dónde ni cómo.
Esta vez parece que la competencia por los afiches será dura e intensa. Tanto, que en algunos casos, es mayor la cantidad de afiches estampados por la ciudad, que las propuestas ofrecidas a la ciudadanía.
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