El BCE prestó ayer a 523 bancos europeos esa cifra a una tasa del 1% a tres años.
Hay temores de que el medio billón de euros (unos 640 mil millones de dólares), sirva para que muchos bancos compren títulos de la deuda soberana logrando enormes beneficios porque pagan cinco o seis veces más que lo que el magro 1% que les cobra el Banco Central (BCE), en complicidad con los Estados, que quieren mantener alta la demanda de obligaciones.
El primer trimestre del año que está por comenzar será una dura prueba: los bancos deben renovar 230 mil millones de euros de sus propias obligaciones y habrá subastas de 300 mil millones en títulos públicos. El panorama montañoso de vencimientos se prolongará con altibajos el resto de 2012, un año crucial.
La prueba de la desconfianza en los mercados se reflejó en la debilidad con que cerraron las cotizaciones de las Bolsas europeas. Milán y Frankfurt perdieron cada una el 0,97%, París el 0,91%, Madrid el 0,90% y Londres el 0,64%.
Catorce bancos italianos recibieron del BCE unos 40 mil millones de euros , dando en garantía bonos propios respaldados por el Estado nacional. Italia está en grandes dificultades para pagar su inmensa deuda pública del 120% del PBI, que es más de 1,9 billones de euros. Ayer los intereses de las obligaciones a diez años de Italia subieron a una tasa del 6,47% anual.
El administrador de Unicredit, el principal banco del país, aseguró que los bancos aprovecharán este “paso importante” y los fondos “serán destinados a la economía real: las empresas y la familia”. No todos creen en estas generosas promesas de los banqueros.
Ayer Alemania anunció que en 2012 espera colocar 250 mil millones de euros de títulos, menos de los 275 mil que subastó este año. Los “bund” germanos son considerados un buen refugio dada la solidez económica del país más importante de Europa, con 80 millones de habitantes. Algunos economistas creen que en la dirección de los “bund” correrán las inversiones de algunos bancos que han recibido ayer los prestamos del BCE con vencimiento en enero de 2015.
El Banco Central Europeo había prestado a 1.121 bancos europeos 442.240 euros al 1% en 2009, el “annus horribilis” de la crisis global, para evitar el “credit crunch” (restricción desastrosa del crédito) que se había producido por el pánico tras la quiebra del gigante bancario norteamericano Lehman Brothers. Francia anunció también que en 2012 colocará títulos por 178 mil millones de euros, a mediano y largo plazo, un poco menos que este año.
El presidente del Banco Central Europeo, el italiano Mario Draghi, dijo que el objetivo de la subasta de créditos muy baratos al sistema bancario es “dar a los institutos de crédito un horizonte temporal más largo en la planificación de la liquidez, evitando una estrechez crediticia a largo plazo”.
Draghi confirmó que el 29 de febrero se hará una segunda subasta a los bancos para mejorarles la liquidez. El presidente del BCE dijo que las dos operaciones apuntan ante todo “al sostén de la economía real en una fase muy incierta en el plano financiero y más insidioso aún en el aspecto macroeconómico”. El Banco Central puso ayer en realidad 200 mil millones de euros de plata fresca. El resto eran deudas por operaciones a muy corto plazo y hasta a un año de vencimiento, de créditos otorgados por el BCE a los bancos europeos, que fueron integrados en el préstamo a tres años.
Con los datos de recuperación de la economía que llegan desde Estados Unidos, parece seguro que en 2012 Europa será la gran protagonista de la crisis global. El maná del medio billón de euros en créditos baratos, y a un buen plazo de tres años, debe también servir para que los bancos reconstituyan sus reservas de capital, después del reclamo de la autoridad monetaria europea a los bancos de hacer una recapitalización de 115 mil millones de euros.
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