El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) alentó hoy la posibilidad de “encarar siembras tardías” ante el anegamiento provocado por las últimas lluvias, y aseguró que “son más seguras y estables” y favorecen el desempeño de los rindes.
Alfredo Cirili, técnico del INTA Pergamino, indicó que “en los últimos años, quienes sembraron tarde tuvieron buenos resultados: un cincuenta por ciento más de rinde, comparado con la siembra temprana en septiembre y principios de octubre”.
Si bien el período de siembra de la gruesa, especialmente el maíz, en la zona núcleo pudo comenzar a fines de agosto, el INTA destacó el "buen potencial" que puede presentar este cereal forrajero tras cumplir con una cobertura tardía.
Desde el INTA también “se aconsejó un buen uso inoculantes con bacterias fijadoras de nitrógeno atmosférico -rizobios o bacterias del perfil de suelo que ayudan a fijar el nitrógeno-, que son capaces de generar 242 kilos más de rinde por hectárea”.
Para el caso del norte bonaerense, sur de Santa Fe y este de Córdoba, Cirili expresó que “en estas zonas se debería evitar sembrar a principio de noviembre porque florecerá en enero, etapa con alto riesgo por las temperaturas elevadas. En cambio, las siembras de fines de noviembre y principio de diciembre escaparían a ese riesgo”, dijo.
Asimismo, el especialista explicó que se deberán evitar densidades superiores a 80.000 plantas por hectárea: “Para siembras demoradas la recomendación es de un 5 a 10 por ciento menos de plantas, o sea, de 70.000 a 75.000”, detalló.
Para el caso de la ganadería, en atención la época del año, los técnicos del INTA afirmaron que "el panorama es positivo".
El informe expresó que con alta disponibilidad de forraje y finalizada la parición en los rodeos, es el momento de comenzar con los servicios de verano, saneamiento y revisación de toros, según indicaron.
También se consideró que el momento crítico de amenazas sanitarias, como diarrea neonatal de los terneros, ya "fue superado".
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