El organismo está buscando la forma de mejorar la eficiencia de su sistema de cobros de las cuotas de las casas. Actualmente la tasa de recupero es alta, pero la deuda acumulada es mucha. A los empleados públicos les pueden descontar las cuotas del sueldo.
El funcionario reconoció que para avanzar en el tema “estamos estudiando todos los barrios y se está analizando caso por caso, y a la gente que está por fuera del sistema y no paga las cuotas, la estamos intimando” y además, en algunos casos “donde la morosidad es elevada, se va intimando por un medio público a todo el barrio”
No es que le vaya mal, porque “el porcentaje que tenemos de recuperación es alto pero fluctuante, por eso hay meses que está en el 80 y hay meses que baja un poco, pero estamos cobrando a alrededor de 50 mil viviendas así que es una cartera muy grande”
Tampoco los montos son prohibitivos, porque si bien dependen del tipo de familia al que van dirigidos, “las más humildes pagan cuotas que de 50, 60 ó 70 pesos, que son cuotas fijas y las viviendas nuevas para la clase media, están alrededor de los 600 pesos”, algo muy inferior a lo que puede costar un alquiler.
Derechos
En el concepto de Juncosa “todos tienen derecho a una vivienda digna, porque eso es un derecho constitucional. Lo que nosotros tratamos de hacer es adaptar el tipo de vivienda y la cuota, a la familia a la que va dirigida”
Por eso dijo que “la gente que tiene un nivel de ingreso medio, tiene otro tipo de financiación”
Respecto de las villas erradicadas, el funcionario aseguró que los beneficiarios acceden en las mismas condiciones que los demás, “porque la casa no se le regala a nadie, sino que la financiación y la cuota, está relacionada con los ingresos del grupo familiar”
Juncosa también aseguró que quienes tienen viviendas producto de erradicaciones de villas “cumplen en casi todos los casos”, aunque reconoció que “como en todos lados, hay gente que cumple y gente que no, porque esto depende de una cultura de pago y como funcionario, uno tiene la obligación de que, el no cumple, regularice su situación. Hay muchos sanjuaninos que están esperando concretar el sueño de tener una casa y nos tienen que ayudar a hacerlo realidad, y por eso la idea es intimarlos para que todos cumplan”
Formas
A la hora de cobrar los recursos son variados y por eso Juncosa advirtió que “quien es empleado público, puede optar por que se le descuente la cuota en el recibo de sueldo automáticamente, o si no, se envía la factura a todos los domicilios y lo paga en el banco o en otros lugares de cobranza”
En ése sentido, el funcionario dijo que “estamos viendo otras formas más modernas incluso de que se pueda cumplir con esta obligación, porque le repito que las casas del estado no son regaladas, se venden de formas distintas, pero se tienen que pagar como cualquier otra cosa que uno compra”
Morosidad
Si bien la tasa actual de cobro es interesante, hay una deuda acumulada en el IPV que según Juncosa “si la cobramos toda de una sola vez, podríamos construir un barrio bárbaro con esos fondos”
Es decir que lo que la gente le debe al IPV “es bastante y por eso vamos trabajando barrio por barrio y se va detectando la morosidad para ir haciendo las intimaciones y con eso normalmente la gente termina pagando”
Sobre la falta de cancelación de esas obligaciones, Juncosa calculó que “en la mayoría de los casos es por desidia, porque cuando la gente realmente no puede pagar, nos sentamos a charlar para ver cómo podemos hacer para que pueda pagar su vivienda”
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